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Nació en la villa de Canelas el 1 de Septiembre de 1763 y murió en Vila Real, el 27 de Mayo de 1821. Era hijo de Manuel da Silveira Pinto da Fonseca y de Antónia Silveira. Hidalgo con ejercicio en la Casa Real e Hidalgo Caballero; fue el 9.º Señor donatario de las Honras de Nogueira e S. Cipriano; señor del Vínculo del Espírito Santo en la villa de Canelas; Comendador de Santa Marinha de Rio Frio da Carregosa, en el obispado de Miranda, en la Órden de Cristo; y Gran Cruz de la Órden de Cristo, Órden de la Torre e Espada, y de la Orden Militar de San Fernando y Mérito de España; teniente general del Ejército, fue Gobernador militar de la provincia de Trás-os-Montes, durante el periodo de la invasión francesa. Había sentado plaza de cadete en el regimiento de caballería de Almeida el 25 de Abril de 1780, siendo promovido a Alférez del mismo Regimiento, el 27 de Febrero de 1790; alcanza el grado de teniente el 17 de Diciembre de 1792, siendo destinado al regimiento de caballería n.º 6, conocido por entonces por los Ligeros de Chaves. El 17 de Diciembre de 1792, ascendió a capitán y pasa el 17 de Diciembre de 1799, a ocupar plaza de Ayudante del mariscal de campo y gobernador militar de la provincia de Beira, João Brun da Silveira. Sucedió a su padre en el Vínculo de Espírito Santo y en la Casa de su padre, el 22 de Febrero de 1785. En 1801, debido a la guerra contra la coalición Franco-Española, Francisco da Silveira, levantó un Cuerpo de voluntarios, del que fue su Sargento Mayor, participando en la jornada de Monterei, a las órdenes del general Gomes Freire de Andrade. En recompensa por los servicios prestados, fue promovido a la efectividad en el grado de Sargento Mayor, destinándole a su antiguo regimiento de caballería n.º 6. Ascendió a teniente coronel el 14 de Marzo de 1803. Mandaba aquel Cuerpo de caballería en 1807, cuando todo el ejército portugués debió de marchar en defensa de las fronteras del Reino y hacia el litoral. Hallábase en Aveiro, cuando en Diciembre de ese mismo año fue llamado a Coimbra, para que se presentase al frente de su regimiento, pues los de caballería números 6, 9, 11 y 12, quedaban extinguidos en aquella revista, por orden del general Junot. El gobierno francés cesó por tanto a Silveira, partiendo éste para Porto, con el propósito de evadirse de aquella situación, a bordo de un buque de la escuadra británica, con intención de dirigirse al Brasil; no pudiendo llevar a término su intento, se dirige entonces a Vila Real. El 21 de Julio de 1808 era el coronel del regimiento de caballería n.º 6, cuando le fue encomendada la responsabilidad de dirigir la vanguardia del Ejército del general Bernardim Freire de Andrade. El 15 de Febrero de 1809 fue promovido al grado de brigadier, siendo nombrado gobernador militar da provincia de Trás-os-Montes. Por esas fechas comenzó la gran campaña del Norte de Portugal contra la denominada “2ª invasión francesa”. La mayor parte de los hombres que componían las fuerzas a su mando eran dos brigadas de milicianos transmontanos, que reunían aquellos regimientos de patrióticas milicias de varios lugares, como Bragança, Chaves, Lamego, Miranda, Moncorvo y Vila Real, además de los regimientos de infantería números 12 y 14. Con excepción de la ciudad de Porto, reconquistada por Wellington el 12 de Mayo de 1809, todas las otras ciudades o villas importantes invadidas entre el río Douro (Duero) y el Minho (Miño) y por Trás-os-Montes, fueron poco a poco recuperadas por las fuerzas que mandaba el general Silveira. En cinco campañas sucesivas, Silveira obligó al mariscal Soult a desistir de proseguir en su avance sobre Lisboa. El desarrollo de aquellas acciones fue así: durante la 1ª campaña de repliegue de Chaves, ciudad que después reconquistó ; en la 2ª campaña les arrebató el puente de Amarante; la 3ª acción fue la defensa que hizo apoyándose en el río Támega, que culminó con la brava defensa del puente de Amarante, durante 14 días; finalmente, la 4ª campaña se inició al Este de Amarante, y acabó con la reconquista de la villa. La 5ª acción consistió en la persecución de las tropas francesas. Finalizadas estas operaciones, fue promovido al grado de Mariscal de Campo, por Real orden del día 21 de Mayo de 1809. A la vista del celo y patriotismo con que se había conducido, cuando llegó a conocimiento de la Corte de Río de Janeiro la fama de sus servicios, el Príncipe regente lo agració con el título de conde de Amarante, con credencial emitida el 13 de Mayo de 1811. La Real Carta tiene fecha de 28 de Junio siguiente y fue asentada en el correspondiente Libro, el 1 de Febrero de 1812. Como gobernador militar de la provincia de Trás-os-Montes, entró en combate contra los franceses en las proximidades de la localidad española de Puebla de Sanabria (Zamora), el día 4 de Agosto de 1810, combate que finalizó con la victoria de la caballería portuguesa mandada por el capitán Francisco Teixeira Lobo. En este combate participaron también las dos brigadas de valientes milicianos y un batallón de Cazadores Voluntarios de Montalegre, acompañados por doscientos soldados del regimiento de caballería nº 12. El día 10 del referido mes hubo otro combate, en que el general Silveira, de acuerdo con el general español Taboada, capturó un batallón suizo, compuesto por cuatrocientos hombres que guarnecían el castillo español de Sanabria (Zamora). Hasta el fin de la guerra peninsular, el general Silveira continuó siempre dando pruebas de la mayor bravura. En 1813 participó con una División portuguesa en el ejército de Wellington, durante la batalla de Vitoria, donde desarrolló una maniobra sobre el ala derecha, durante el ataque ejecutado por el bravo general español Morillo. En las operaciones de persecución y acoso de los franceses por los Pirineos, sus dos brigadas se batieron con gran bravura entre los días 25 y 30 de Julio, principalmente en Maya, pero muy especialmente brillantes fueron las operaciones que tuvieron por escenario Beunza.
Terminada la guerra, volvió a su destino como General gobernador militar de la provincia de Trás-os-Montes. El conde de Amarante fue uno de los generales más notables del Ejército portugués que participaron en la guerra peninsular. Cuando estalló en Porto la revolución liberal del 24 de Agosto de 1820, la Junta Provisional de aquella ciudad, pretendió que el conde de Amarante se les uniese, lo que rehusó, y antes bien, reunió a las tropas de la provincia para combatir la revolución; su cuñado, Gaspar Teixeira de Magalhães e Lacerda, logró que acudiese con sus tropas al servicio de la Junta de la ciudad de Porto. El conde de Amarante contrajo matrimonio el 16 de Abril de 1781, con Maria Emília Teixeira de Magalhães e Lacerda, hija de António Teixeira de Magalhães e Lacerda, señor de la Casa de Calçada, en Vila Real, y de Ana Teresa Pereira Pinto de Azevedo Souto Maior, tercera Señora del Vínculo de Celeiros. De este matrimonio nacieron tres hijos: Manuel da Silveira Pinto da Fonseca, quien fue II conde de Amarante y primer marqués de Chaves; Miguel da Silveira, que fue Segundo teniente de la Armada Real, asesinado en el antiguo Colegio de Nobles; y Mariana da Silveira, que fue la Primera vizcondesa de Várzea, al haberse casado con el Primer vizconde de aquel título, Bernardo da Silveira Pinto da Fonseca.
Además de los reconocimientos y dignidades que ya señalamos, el conde de Amarante estaba condecorado con la medalla de las Siete campañas de la guerra peninsular, además de con las medallas británicas y españolas de las acciones en que participó durante aquella guerra. Tenía también la medalla de oro del Comando.
António da Silveira Pinto da Fonseca, hermano del conde de Amarante, fue agraciado por el Rey D. João VI, en 1823, con el título de vizconde de Canelas.