Cambronne, Pierre-Jacques-Étienne


Litografía de Delpech
Vizconde de CAMBRONNE


Nació en Saint-Sébastien (Nantes), el 26 diciembre de 1770. Se alistó voluntario en el 1er batallón de la Loire-lntérieure, en septiembre de 1791, distinguiéndose por su valor primero en las Ardennes y los combates del Norte, fue destinado más tarde al Oeste, donde sus méritos aun fueron mayores durante las acciones en que participó durante la guerra de la Vendée.

Promocionado al grado de teniente, en septembre de 1793, ascendió a capitán un año más tarde, se incorporó a las tropas que mandaba Hoche, por lo que marchó destinado a la expedición de Irlanda en 1797, y luego participó también en las del Rhin y de Suiza, donde nuevamente se distinguió especialmente a las órdenes del mariscal Masséna, durante la toma de Zurich, donde a la cabeza de dos compañías de granaderos se apoderó de dos piezas de artillería. Incorporado al ejército del Rhin, el 27 junio de 1800, durante el combate de Oberhausen, fue proclamado como primer jefe de los granaderos de Francia, después del fallecimiento del general De la Tour d’Auvergne. A pesar de este nombramiento, en 1805 continuaba siendo capitán. Durante las acciones de Austerlitz y Jéna, se distingue de nuevo, así como en los sitios de Zaragoza, Essling, a Wagram. El Emperador le nombro barón del Imperio en junio de 1810 y le ascendió a coronel-comandante de un regimiento de Voltigeurs de la Garde, en 1811. En 1813 marchó a unirse a los ejercivtos en Alemania, donde por su valentía e intrepidez en el sitio de Hanau, logró el grado de general de brigada, siendo muy admirado y querido por sus hombres. Durante la campaña de Rusia, mandaba el 3er regimiento de Voltigeurs de la Garde. En Baviera, en Craonne resultó herido muy gravemente, y cuando estaba rehabilitánsoe, conoció la noticia de la abdicación de Napoleón y su destierro a la isla de Elbe. Allí se presentó, y acompañó a Napoleón hasta la vuelta a París en 1815, por lo que el Emperador en cuanto le fue posible, le recompensó por su fidelidad, con el grado de teniente general, conde del Imperio y el 4 de junio de Par de Francia.

El 16 de agosto de 1815, atacó Ligny a la bayoneta y dos días después, luchó en Waterloo, al frente de la división de la guardia , donde realizó la último carga contra los soldados británicos. Cuando ya todo estaba perdido, Cambronne reunió en torno suyo a los hombres que le quedaban y soportó estoicamente los ataques. Cuando los británicos le ofrecieron la rendición, el replico con la que pasó a ser denominada como “le mot Cambronne”. Cambronne este día se negó a capitular, y así soltó su famoso y atronador grito de desesperación: "Merdé, la garde meurt et ne se rend pas", prosiguiendo en su bizarra pelea, donde acabó gravisimamente herido, llegando a tanto, que sus propios hombres le abandonaron en el campo, dándole por muerto en combate. Los británicos le hallaron agonizante y le llevaron a un hospital de sangre, donde se fue recuperando y más tarde fue llevado a Inglaterra como prisionero de guerra, llegando a Calais el 25 de septiembre de ese mismo año, quedando encarcelado en la prisión militar de la Abadía, finalizada su convalecencia, el 26 de abril de 1816, se le permitió el regreso a Francia, donde a su llegada fue sometido a un consejo de guerra, del que unánimente fue declarado sin cargos.

Víctor Hugo en su valorada obra titulada “Los miserables” dedicó un capítulo entero a ensalzar el valor militar de la palabra pronunciada por Cambronne, pues con ella logró que sus hombres se sientiesen más unidos, enalteciendo los valores militares de modo tan sencillo. Hallándose en Inglaterra, conoció a una dama de la buena sociedad escocesa, con la que se casaría poco después. Luis XVIII, le premió con un vizcondado. El nombre del general Cambronne figura inscrito en el arco de triunfo de París.

En 1822 solicitó el retiro y pasó a residir en una posesión cercana a Nantes.

Falleció en la misma ciudad de su nacimiento, el 29 de enero de 1842. Contaba setenta años de edad.