BESSIERES, Jean Baptiste



Duque de Istria

Nació el 6 de agosto de 1768 en Prayssac (Lot), hijo de un médico cirujano que le fue enseñando su profesión con la idea de hacer de él otro galeno, para lo que también asistía a las clases del Liceo de Cahors, de donde pasó a estudiar en la facultad de Medicina de Montpellier, aunque muy pronto hubo de dejarlo porque su economía familiar no permitía tal dispendio. En 1792, en una recluta de voluntarios en su pueblo, Prayssac, para completar la Milicia Nacional, su padre lo reclama y se incorpora como ayudante de cirujano, aunque el 5 de junio, al descubrirse que había solicitado también incorporarse a la Guardia Real, hubo de huir y esconderse durante algún tiempo. Para terminar con los rumores, se alista en el 22º regimiento de Cazadores a caballo, pasando destinado a los Pirineos Orientales. Asciende al grado de Capitán y como tal se enfrenta a los españoles en la Cerdaña; Bonaparte lo reclama para el Ejército de Italia, donde se encuentra con su viejo amigo el general Murat, participando en la batalla de Roveredo, donde nuevamente destaca con brillo; Napoleón que lo observaba durante la acción, lo nombra jefe de escuadrón, en virtud de su tenacidad y de lo bien que le seguían sus hombres, a pesar de lo hosco que era con ellos, aunque esta circunstancia la suplía con su valentía en el combate, que provocaba la admiración de sus hombres. Vuelve Bonaparte a premiarlo, esta vez con la jefatura de un Cuerpo de Guías, que realmente eran una guardia personal del Emperador. En la batalla de Rivolii, Bessieres con su Cuerpo de Guías arrolló a un regimiento austriaco destrozándolo totalmente y tomando muchos prisioneros. Durante la campaña de Egipto, nuevamente al lado del Emperador, sus hombres lo protegen y sacan sin novedad de un cerco al que lo estaban sometiendo la caballería de los mamelucos.

Vuelto aquel Ejército a Francia, Bessieres será uno de los cien hombres seleccionados para acompañar al Emperador en la entrada que hace en París. A continuación, Bonaparte lo promociona al grado de General de brigada, quedando al mando del Regimiento de Granaderos a caballo de la Guardia Imperial, que ya nunca abandonará, haciéndola entrar en la leyenda debido a las acciones en que participarían desde entonces. En la batalla de Marengo, Bessieres y sus hombres hicieron un derroche de valor inigualable, que Bonaparte premiaría públicamente, ascendiendolo al grado de General de división. Renunció a realizar un brillante matrimonio, por hacerlo con una joven campesina de dieciniueve años, Mary-Jeanne Lapeyrière. Asciende a Mariscal de campo y alcanza la preciada Gran Águila de la Legión de Honor. En Austerlitz, el 2 de diciembre de 1805, derrota a la vistosa Guardia rusa; en Kutusov acaba tomándoles veintisiete cañones. Está presente también en Iéna y en Eylau el 8 de febrero de 1807 donde combinado con Murat, protagoniza la que será mayor carga de caballería de la historia: ochenta escuadrones lanzados al galope cruzaron las líneas enemigas, parando la ofensiva rusa y salvando el cuerpo de ejército de Augereau, que estaba en gran dificultad. Después constituirán un Cuerpo especial de caballería ligera polaca, a la que sabrá imprimir su carácter, lo que unido a la valentía de los soldados polacos lo constituyó en un temible arma, capaz de desbaratar cualquier posición defensiva.

Finalizada aquella campaña, Bessieres es destinado a la guerra de España, donde tomará el mando del 2º Cuerpo de ejército francés, con el que participa el 14 de julio de 1808 en la batalla de Medina de Río Seco, donde derrota totalmente a Blake y Cuesta, prosiguiendo en su marcha hacia Madrid, en compañía del futuro rey Joseph I. Poco después, el desastre francés de Bailén le obligará a retroceder hacia el Norte, amparándose en tierras burgalesas. Lo destina Bonaparte a la campaña de 1809 en Austria, a la cabeza de su Guardia Imperial y un Cuerpo de Reserva de aquella misma Guardia, con los que intervendrá desbaratando los planes de los austriacos. El 21 de abril vuelve a derrotar a la caballería enemiga en Landshut, y el 3 de mayo lo hace en Ebersberg, a la que seguirá el 21 de mayo la batalla de Essling, donde evita un desastre conteniendo los asaltos austríacos. Poco después, en Wagram, un proyectil estuvo a punto de matarlo. Finalizada la campaña, su actuación conteniendo el desembarco británico en Walcheren, le supondrá que Bonaparte le conceda el título de Duque del Imperio.

Bessieres por aquella acción fue premiado con el ducado de Istria, y de nuevo llega a España en enero de 1811, donde saldrá victorioso de la batalla de Fuentes de Oñoro, aunque durante una emboscada que le tienden los españoles resulta herido junto a Massena. Vuelve al frente de Rusia durante la campaña de 1812, donde se distingue notablemente el 24 de octubre en los combates de Maloiaroslavetz, donde más de 8.000 cosacos atacaban el Cuartel General del Emperador, y a los que no dudó en cargar con su caballería, haciéndoles más de mil muertos y escapando los demás perseguidos por sus jinetes. Incorporado a la campaña de Alemania, Bessieres fue herido el 1º de mayo de 1813, durante la batalla de Lützen, hallándose ante la villa de Rippach, en la región del Saxe, por un trozo de metralla de un proyectil de artillería que le traspasó primero la muñeca de su brazo derecho y fue finalmente a depositarse en su pecho, dejandolo gravemente herido y prácticamente muerto, pues falleció al poco rato. A pesar de la victoria final, Napoleón no se mostraba alegre, pues había perdido a uno de sus mejores generales.

El Ayudante de campo Baudus, dijo que Bessieres había tenido una premonición, pues aquella mañana le había dicho: «Au fait, si un boulet de canon doit m’enlever ce matin, je ne veux pas qu’il me prenne à jeun!» (Si una bala de cañón ha de retirarme esta mañana, no quiero que me coja en ayunas)

Bessieres fue inhumado el 20 de mayo en el Panteón de los Inválidos, y su nombre fue inscrito en el lado este del Arco del Triunfo.