BELLIARD MERCIER, Augustin-Daniel



General de división
Conde Belliard y Conde del Imperio

Divisa que utilizaba: "Fidèle à mon pays, fidèle à mes amis, fidèle à mes ennemis"

Nació el 25 de mayo de 1769, en la localidad de Fontenay-le-Comte (Vendée). Era el único hijo varón de los cuatro que tuvo el matrimonio formado por el procurador Real de la región de Vendée, Augustin Belliard, y de Marie Mercier. Cuando contaba nueve años fue enviado a realizar estudios en Coulombiers, villa en la que se encontraba cuando se inició la Revolución, a la que se unió de inmediato, convirtiéndose muy pronto en un joven diputado por Fontenay. En ocasión de celebrarse el 14 de julio de 1790 en el Campo de Marte parisino, la festividad de la Federación, conmemorando el primer aniversario de la toma de la Bastilla, Belliard marchó a celebrarlo pletórico de entusiasmo. El 8 de diciembre de 1791 sus convecinos le eligieron capitán de la 1ª Compañía del batallón de Voluntaires de la Vendée, formado en su localidad natal, incorporándose como tal al Ejército del Norte, donde estaba a las órdenes del general Dumouriez.  El 22 de agosto de 1792 como Ayudante de campo de su General, tomó parte en el plan de acciones que este había diseñado, que consistía en realizar el bloque de los austriacos entre Sangres y las Ardennes, de lo que resultarían las acciones del 17 de septiembre en Menehould y el siguiente día 18 en Nerwinden, en la que resultó herido.

El 20 de septiembre de 1792 en la batalla de Valmy. sirvió de enlace entre los diversos regimientos, a las órdenes del general Beurnonville. En la acción de Jemmapes, el 6 de noviembre de 1792, estuvo al mando de los ya famosos Hussards de Bercheny, resultando herido al caerse de su caballo, aunque ello no le impidió apoderarse de varias posiciones austriacas, méritos que le supusieron el 8 de marzo de 1793, su ascenso en el campo de batalla al grado de Ayudante general. Conociéndose lo plenamente integrado que estaba con su General, cuando Dumoriez decide abandonar el Ejército revolucionario tras el guillotinamiento de Luis XVI, Belliard a pesar de no haber abandonado su destino, ni seguido a su jefe, fue inmediatamente detenido, acusado de traición y enviado el mismo 30 de julio a París y destituido de su grado. Inteligente, comprendió enseguida que los revolucionarios que se movían libremente en aquellas funciones de persecución, no se conformarían con arrestarlo, por lo que solicitó incorporarse al destino que le fijasen como simple voluntario. Aceptada su propuesta, el 15 de agosto de 1794 fue destinado al 3er regimiento de cazadores a caballo, realizando toda la campaña con el grado de soldado raso. Su capacidad y el valeroso comportamiento que tuvo en las acciones en que participó le llevaron a que se le reintegrase a su grado militar,  con fecha 10 de septiembre de 1795, volviendo a su regimiento original de la Vendée, a las ordenes del general Lazare Hoche, que acabaría firmando el 15 de febrero de 1795 la paz de La Jaunaye con los rebelados habitantes de la Vendée. El 22 de febrero pasó destinado al Ejército de Italia, Tomaría parte en las acciones para tomar la ciudad de Trento, en la que entran las tropas el 5 de septiembre, siendo mencionado en los despachos de aquella jornada. A continuación se incorpora como jefe del Estado mayor de la División Serrurier, hallándose en la acción del 15 de septiembre en Castiglione y en la de Caldiero (Verona), el 11 de noviembre. Cuando la acción del célebre paso del puente de Arcole el 15 de noviembre, también estuvo en ella, teniendo dos caballos heridos, participando muy próximo a Bonaparte. Su destaca acción le condujo a que Napoleón se fijase en él, por lo que al final de la batalla por aquel estratégico puente, el Emperador le premió tres días después, el 18 de noviembre en el campo de batalla, con los atributos de General de brigada, nombramiento que luego vería confirmado por el decreto de 6 de diciembre de 1796.

Luchó en el 19 de marzo de 1797 en lo que era la entrada al Tirol, en el paso de Lavis, Trente y Brixen donde toma más de 2000 prisioneros. En Tramen derrotó totalmente al resto de las tropas del general austriaco que habían logrado evadirse de Brixen.

En la campaña de 1798, el 9 de febrero se apodera de la plaza de Civita-Vecchia, reuniéndose después con el general Berthier, que lo envía en su primera misión diplomática cerca del gobierno de Nápoles. En ocasión de la rebelión popular de Roma, su decidida y enérgica disposición impidió la llegada de refuerzos a los levantiscos, que finalmente fueron sometidos. Se integra en la División Joubert, y camino de la expedición a Egipto, participa antes, el 10 de junio en la toma de la plaza de Malta, y luego ya en tierras africanas como jefe de la 1ª brigada de la división Dexais y más tarde con el general Friant en la lucha por Alejandría. Seguirá días después luchando bravamente en la batalla de las Pirámides el 21 de julio, a la cabeza de un cuadro de infantería, recibiendo la primera carga de los famosos mamelucos, y que prosigue con el definitivo combate de Samadun, en el trayecto que lleva a El Cairo, logrando derrotar nuevamente a las famosas tropas otomanas que mandaba Mourand Bey, a las cuales somete totalmente. El desierto y especialmente las bellezas que encierran los antiguos monumentos egipcios lo cautiva, llevándole a interesarse por aquello que tiene al alcance de su mano.

Fue vencido por el jerife Assan en el combate por Benouth, el 8 de mayo de 1799 participa después a las órdenes del general Kléber en la batalla de El Cairo, contra tropas seis veces superiores en número. Los turco-otomanos atacaron el cuadro formado por Belliard, y a pesar de su rudeza fueron rechazados por el certero fuego de la fusilería francesa. Las victorias que fue logrando le permitieron penetrar más al interior y llegar hasta Kafr es Sheik (Calafché). Unido al general  Desaix logran la victoria en Misr el Gedida (Heliópolis), al que seguirá el combate de Koraisie, y luego apenas repuestos, tomando tan solo 1.200 hombres marcha contra el ejército otomano al que somete en Dumyāt (Damiette).

Las tropas que mandaba Beillard sembraron el pánico entre la población egipcia, y allí comenzó uno de los primeros ataques al patrimonio universal, pues numerosos templos se vieron profanados por aquella horda que dejaría indelebles marcas e inscripciones de su paso por allí en forma de nombres, fechas, regimientos, o dibujos de lo más variopintos, trazados a fuerza de rascar las milenarias piedras con sus bayonetas. El 8 de abril resultó herido gravemente de un disparo de fusil.

El 25 de abril de 1800 le fue concedido el título de Conde del Imperio, y ascendió al grado de general de división, siendo nombrado gobernador de El Cairo.

Las tropas británicas, unidas a las turcas y los mamelucos, aprovecharon la presencia de sus unidades navales e iniciaron el sitio de El Cairo, por tierra y mar, auxiliados además por los egipcios que pronto se les unieron. El 27 de junio de 1801 la situación es insoportable y Beillard acabará capitulando ante las tropas britano-otomanas, logrando en su acuerdo la salvación de los 13.600 franceses de toda condición que había en aquella ciudad, embarcándose libremente con destino  al puerto de Toulon.

Vuelto a París, fue destinado como jefe de la 24ª división con cuartel general en Bruselas, donde finaliza la campaña de 1804.

En 1805 fue designado jefe del Estado Mayor del mariscal Murat, distinguiéndose en las acciones de Wertingen (8 de octubre), Amstetten (5 de noviembre), y especialmente el 12 de noviembre, en ocasión de atravesar el Danubio sobre un puente que los austriacos iban a dinamitar, y que merced a un ardid de Murat y Lannes, lograron ganar el tiempo suficiente para que Beillard al mando de sus granaderos saliesen de la espesura y a galope tendido lograsen atravesar el puente y anular a los soldados austriacos que impedían la entrada en Viena, y en Austerlitz los días 2 y 3 de diciembre, por lo que fue nombrado Gran Oficial de la Legión de Honor. Durante un periodo de tiempo ejerció como gobernador de Berlín. En 1806, del 13 al 15 de octubre participa en la batalla de Jena. El 26 de diciembre interviene en el combate de Golymin, y ya durante la campaña de 1807, en los combates del 8 de febrero en Eylau, en la batalla de Heilsberg el 10 de junio, y en la decisiva de Friedland el 14 de junio.

Al iniciarse la invasión de la península Ibérica, Belliard entra en España en 1808 como jefe del Estado Mayor de Murat. Entre el 4 y el 24 de diciembre de ese año fue nombrado gobernador de Madrid y de la provincia francesa de Castilla, y el 9 de marzo de 1810 fue creado conde del Imperio.

EL 29 de octubre de 1811 fue confirmado como jefe del Estado Mayor de Murat, por lo que en diciembre de 1811 se incorporó al Ejército en Alemania, al frente de una división de infantería. Más tarde, durante los preparativos para la campaña de Rusia, se agregó a las tropas de Murat, como jefe del Estado Mayor de la caballería de Reserva. Como tal tomó parte en las acciones de Kuviak, el 20 de junio. En la de Ostrowno los días 25 y 26 de julio, contra los rusos que mandaban Osterman y Konovnitsyn, que acabó en una sangrienta batalla con más de seis mil muertos.El 27 de julio en Witepsk, en las inmediaciones de Belarus, ciudad que resultó finalmente arrasada durante la acción el 28 de julio. Smolensk el 18 de agosto, el 7 de septiembre en Borodino. El día 8, siguiente a la batalla, durante la retirada hallándose muy cerca de Mojaisk, resultó herido.

A finales del mes de febrero de 1813 llegó a Francia, y el 19 de julio se encontraba en París y fue nombrado Ayudante Mayor-General de la caballería del Ejército imperial. Resultaría herido nuevamente en un brazo el 17 de octubre, en el transcurso de la batalla de Leipzig.

Durante la campaña de 1814, el 11 de febrero aun sin haber finalizado la recuperación de sus heridas, dirigió las tropas hacia la victoria sobre los rusos en Montmirail. Al día siguiente combatía en Chateau-Thierry, las tropas dirigidas por el mariscal Ney entre los que se encontraba Belliard atacaron las líneas del general prusiano Blücher, originandoles graves pérdidas, y numerosos bagajes y armas. El 7 de marzo vuelve a resultar herido durante la batalla de Craonne, esta vez gravemente en su brazo izquierdo.  

El 10 de marzo fue nombrado General jefe de la Caballería de la Guardia, tomando parte en la batalla de Laon. En ese cargo hizo vitales aportaciones a la reorganización de dicha Arma, por lo que Bonaparte el 23 de agosto de 1814 le galardonó con el Gran Águila de la Legión de Honor.

Tras la abdicación del Emperador, Beillard siguió en activo aunque siguió activo hasta el 31 de octubre en Hanau, sirviendo ahora a la dinastía Borbón, lo que le sirvió para tener frecuentes enfrentamientos con el duque de Berry. Luis XVIII le designó Par de Francia.

Al regreso de Napoleón desde la isla de Elba, Belliard fue enviado a una misión junto a Murat en Nápoles, donde recibió el mando del 14º Cuerpo, situado en las inmediaciones de Metz. Cuando los ejercitos prusiano, ruso y austriaco amenazaban el territorio nacional, especialmente la capital, las tropas que defendían el territorio se hallaban desplegadas en La Fère-Champenoise (cercanías de Châlons-sur-Marne), al mando de los generales Marmont, Mortier y Beillard, que había llegado para sustituir al herido general Grouchy. Los hombres de que disponen son únicamente 13.000 infantes, 4.000 de caballería y 85 cañones, que hubieron de enfrentarse a unos 200.000 soldados aliados. Desde el día 9 al 25 de marzo de 1814, ambos ejércitos no dejan de hostigarse hasta el definitivo día, en que al mediodía, los Chasseurs del príncipe Adam y los Hussard del archiduque Fernando atacan y la caballería francesa se replegó, intentando reagruparse y atacar, pero esta estrategia fue imposible. Los Dragones Espagnoles del general Beillard, integrados por los hombres del 5º, 6º, 21º, 25º y 26º regimientos de dragones, junto al 23º de Chasseurs, fueron los únicos que lograron desbordar la línea de ataque aliada, amparados por los Cuirassiers de Bordesoulle, protegiendo la retirada del resto de los hombres.

Los nuevos cambios que provenían de la derrota de Waterloo, llevaron a que el 22 de diciembre de 1815 fuese arrestado, permaneciendo en dicha situación hasta el 3 de junio de 1816. Tras un periodo de reposo, el 30 de diciembre de 1818 fue reincorporado al Ejército, y el 5 de marzo de 1819 se le reintegró su condición de Par de Francia.

Durante la revolución de julio de 1830, Belliard será uno de los que en julio apoye la  llegada al gobierno de Louis-Philippe, duque de Orleáns, que no duda en nombrarlo en agosto, su embajador en Viena al objeto de que lo comunique oficialmente al emperador austriaco. A su regreso, en marzo de 1831, lo nombra su ministro plenipotenciario en el naciente reino belga, en la ciudad de Bruselas, en la que falleció el 28 de enero de 1832 en el parque del Palacio Real, según salía de una visita, a causa de una apoplejía fulminante. 

Se celebraron unos grandiosos funerales en Bruselas, siendo trasladado posteriormente a París y enterrado en el cementerio del Père-Lachaise.