BARTHÉLEMY MATHEY, Nicolas-Martin

General de Caballería y Barón del Imperio


Nació en Gray (Haute-Saône), el 7 de febrero de 1765, era hijo de Guillaume Barthelemy y de Francoise Mathey. A los veintiséis años de edad ingresó como soldado a caballo en el 1er Regimiento, nombrado Colonel-Général, que más tarde en 26 de agosto de 1781, paso a denominarse Primer regimiento de Caballería. Conforme a las Ordenanzas de 25 de febrero de 1758, ascendió dentro de su Compañía al grado de Brigadier, el 8 de marzo de 1787, y a Brigadier-Fourrier el 2 de agosto de 1791. La promoción a Maréchal des logis, le llegó el 14 de enero de 1792. Era este un cargo ya importante debido a que era el encargado de supervisar el estado de las tropas, responsabilizándose de la idoneidad de la marcha, el establecimiento de campamentos, y de la distribución de la intendencia general, para hombres y animales, razón por la que siempre iban a vanguardia de los ejércitos. De su buen hacer dependía mucho el estado del Cuerpo en que se hallaba encuadrado, llegando a asignar o distribuir los puntos donde vivaquearían las tropas. Debió de haber sido muy eficiente, ya que le encontraremos el 27 de abril de 1792, ascendido a Maréchal des logis chef con lo que simultaneaba sus recorridos con el Mariscal de campo durante la batalla. Durante 1792 y 1793 estuvo destinado en el Ejército francés del Norte, y el 1 de junio de 1793 asciende al grado de Sous-lieutenant, y ya prosiguen los fulgurantes ascensos, pues el 1 de octubre de 1793 promociona a teniente, pasando destinado al Ejército del Oeste donde permanece entre 1793 y 1795. Incorporado en octubre al Ejército de Italia, asciende a capitán el 4 de marzo de 1796. Durante el combate de la Piave, iniciado el día 20 de febrero de 1797, resultará herido el día 22. Una vez recuperado, por expresa indicación del Emperador, el 20 de abril de 1797 es nombrado jefe de Escuadrón de los Guides de Bonaparte, cargo que daba cuenta de la valoración que de él se hacía, habida cuenta de la trascendental tarea en que se ocupaban principalmente sus subordinados, cual era la de llevar las ordenes con toda celeridad y seguridad entre los puestos y el Estado mayor, buscando los alojamientos ante la llegada de tropas a una población, etc. En 1798 pasa a servir en el Ejército de Egipto, asistiendo entre otras a la batalla de Mont Thabor, el 16 de abril de 1799. El 21 de junio de 1799 fue nombrado Jefe de Brigada del 15º regimiento de Dragones. Con su Regimiento participo en la desgraciada acción de Canope, el 21 de marzo de 1801. El 11 de junio de 1803 fue nombrado Miembro de la Legión de Honor, y el 14 de junio de 1804, condecorado como Oficial de dicha Legión. El 26 de agosto de 1805, pasó a comandar el 3º regimiento de Dragones a pie, en la 2ª brigada de la División Baraguey d’Hilliers. Muy poco tiempo estuvo en este Regimiento, pues a los tres meses retornó al continente al mando del 15º regimiento de Dragones adscrito a la 4ª División de Dragones (Bourcier), que bajo el mando general de Murat, se había integrado en la Grande Armée, en la que permaneció hasta el año 1807. En ese periodo, estuvo el 11 de octubre en la batalla de Haskach, integrado en el 6º Cuerpo que mandaba el mariscal Ney, resultando herido por la metralla, pero negándose a abandonar el campo. El 2 de diciembre 1805, en Austerlitz, incorporado a la 4ª división (Sahuc), desde el 11 de junio de 1806, para el 9 de noviembre se había añadido a la División Beker, cayendo herido nuevamente en la batalla de Pultusk, el 26 de diciembre. Ascendió a general de brigada, el 4 de abril de 1807, permaneciendo al frente de su brigada, y en septiembre pasó a mandar la 3ª brigada de la famosa 3ª División de Dragones, la que comandaba Milhaud. El 17 de marzo de 1808, por decreto expedido por Napoleón este le homenajea concediéndole una renta de 10.000 francos anuales en la Wesfalia. Esperando mucho de él, Napoleón le designa expresamente para el mando de la 2ª brigada de la 3ª división de Dragones, por lo que continúa bajo el mando de Milhaud, que marcha destinada al Norte de España. Nuevamente Napoleón le premia, esta vez con el nombramiento de Barón del Imperio, 5 de octubre de 1808, llegándole esta buena nueva, cuando aun no ha traspasado la frontera de Hendaya. Pocos días después participa en la batalla de Gamonal, o de Burgos, donde la caballería se enseñoreó del teatro de la lucha, persiguiendo sañudamente a los cuadros españoles. Los días 19 y 20 de mayo tuvo una destacada intervención, durante los combates de Villa Nova. El 12 de julio de 1809 es designado para mandar la 1ª brigada, dentro de la misma División. En febrero de 1810, Napoleón le nombra Comandante-Gobernador de la provincia de Santander, en cuyo cargo solamente permanece hasta el 17 de septiembre en que es reclamado urgentemente a presentarse ante el Emperador, debido a los excesos con que se condujo frente a la población española, destituyéndole finalmente por concusión durante el ejercicio de su gobernación. Era un hombre de “... fuerte talla, grueso, moreno, cuarentón, venía con una linda alemana que llegó con él, a caballo, y a caballo se la ve por las calles de la ciudad...”. Parece ser que durante su mandato se condujo muy soberbiamente, padeciendo los santanderinos toda clase de atropellos, encarcelamientos, procesos, etc. Barthèlemy había sido elegido para aquel puesto atendiendo a sus particularidades, aunque nunca supuso Napoleón que los métodos empleados rebasasen los que eran habituales. Fue tan intransigente, que el propio Prefecto nombrado por los franceses, dirigió protestas al rey José I, sin saber que por otra parte también lo hacía el Alcalde mayor, y los esfuerzos de este lograron que se abriese una sumaria, que fue llevada muy sigilosamente, debido al peligro físico que ello podría originar si Barthèlemy lo supiese. La orden de relevo en el mando de la provincia llegó de la mano del jefe del Escuadrón del 2º Cuerpo de la Gendarmería Imperial, Vaillant, quien actuando como juez instructor de la provincia, sustituyóle por el general Boyer, quien tomó posesión de su cargo el 6 de octubre. Tomadas las dispociones necesarias comenzaron las vistas el 13 de octubre y se dio por finalizada la sumaria el 27 de noviembre, enviándose lo actuado a París. Antes de ello se había logrado el fin perseguido por los denunciantes y en razón de ello, ese mismo día 13 de octubre, desde su reclusión en un aposento del edificio de la Bolsa del Consulado, con una escolta salía el General con destino a Bayona, relevado del mando al menos en España, acusado de haber sometido a los vecinos a un cruel e inhumano trato, tal como se conserva documentado en el proceso que está en el Archivo de Vincennes, bajo las signaturas AF IV596, dr. 4715; AF IV169, dr. 4907 y dr. 5013. A esta sumaria siguió la causa abierta por orden de Napoleón y llevada a cabo en Compiegne, por la comisión integrada por los consejeros de Estado, Andreossy, Chassdeluop, Gassendi y Tourcier, con objeto de determinar si eran ciertas las acusaciones que desde España llegaban, acusándole de “... exacciones y actos arbitrario durante el periodo de su mando de la provincia de Santander...” Entretanto el juez nombrado en España, Vaillant, instruyó la causa escuchando los testimonios de los acusadores, de los testigos, y de las partes perjudicadas, siendo alguno de los cargos, los de “... cobrar para sí y sus subalternos, cuatro reales por cada “Carta de seguridad” expedida, de tener dos fragatas como cárcel flotante, de exigir contribuciones caprichosas a los movimientos de mercancías por mar, de arrestar indebidamente, imponiendo rescates económicos, infringir castigos corporales con el fin de atemorizar y someter a las personas a “deshonrosas circunstancias para la dignidad humana”, especialmente vejatorios muchos de ellos, que llegaron a originar trastornos mentales en algunos de los que sufrieron sus imposiciones. A pesar de todo, la Comisión el día 19 de febrero de 1812, llegó a a la conclusión, y así se lo comunican a Napoleón, que “Es del parecer que el general Barthèlemy no merece perder la confianza de S. M. , pero se ha puesto en el caso de ser reprendido por no haber sabido moderarse con el vigor y la firmeza que parece haber desarrollado en su mandato... En cuanto a las quejas que concurren en las violencias y arbitrariedades, la Comisión lamenta la conducta del General en lo referido a la joven que fue azotada; esta última circunstancia, consecuencia de un movimiento de vivacidad, a la verdad es muy reprensible”

Considerado, muy considerado Bonaparte con él, le nombraría poco tiempo después, el 31 de julio de 1811, para un destino como Interventor en la 9ª división, aunque meses después, el 9 de noviembre del mismo año, le asigna la Comandancia de la Gard. En mayo de 1812, pasa a la División de reserva de la caballería del Cuartel general de la Grande Armée, en Alemania, quizás por su fama de hombre extremadamente duro, con lo que esperaba asegurarse aquella demarcación bajo su mando. El 22 de julio toma el mando de la plaza de Spandau, donde permanece hasta que el 3 de marzo de 1813 es reclamado al Cuartel general de la Grande Armée. El 8 de noviembre pasa a responsabilizarse de la Comandancia del depósito general de caballería de Metz, desde el que pasa el 8 de febrero de 1814, con igual cargo, a ocuparse del depósito central de Caballería de Versailles.

El 19 de julio de 1814, es condecorado con los atributos de Caballero de San Luis. El 9 de febrero, debido a la Restauración, Barthélemy quedo separado del Ejército y sin actividad, hasta que el 13 de mayo de 1815 es nombrado Director del depósito de remonta de la caballería en Amiens. Volverá al mando efectivo de tropas, en julio de ese año, al haber sido designado comandante de la 2ª brigada de la 4ª división de caballería, en la plaza de Ameil. Durante la segunda Restauración, o sea un mes después, en agosto de 1815 es nombrado Inspector general interino, en cuyo momento aprovecha para solicitar el retiro, el cual le fue concedido en fecha de 9 de septiembre de ese año, cesando en sus funciones, el 23 de octubre de 1815, tras 34 años de servicios continuos, a no ser por tres o cuatro heridas recibidas, de las que forzosamente hubo de convalecer.

Prácticamente se halló en todas las campañas de Francia, así tenemos que participó en las de 1792 a 1797 en las del Oeste; de 1798 a 1801 en la de Italia; Egipto en 1804; en las de la Costa de Orán durante las de 1805 a 1807; e integrado en la Grande Armée, de 1808 a 1811; en España solamente durante 1813, y una vez retornado a la metrópoli, en las de 1814 y 1815, en Francia.

Falleció en la villa de su nacimiento, en Gray, el 25 de abril de 1835; tenia setenta años de edad.