AUGEREAU, Pierre-François-Charles

Conocido como "Le brigand"
Mariscal de Campo
Duque de CASTIGLIONE
Par de Francia


Nació en la calle Mouffetard, en París, el 21 de 0ctubre de 1757, y era hijo de una familia modesta, el padre, Pierre Augereau, criado en la casa de un rico propietario parisino, y la madre, Marie-Joséphe Kreslin, una vendedora callejera de frutas originaria de Munich, Pierre Augereau era un muchacho de gran envergadura, que anduvo deambulando por las calles de la gran ciudad sin recibir educación alguna, haciéndose el clásico bravucón, hasta que un buen día fue reclutado a la edad de diecisiete años para formar parte del ejército Real, en el regimiento de dragones de Dumas (1775) del que desertó a la primera oportunidad, frente a la ciudad de Nápoles, comprometiéndose como mercenario en el ejército enemigo, en el de los prusianos, por el periodo de una campaña. Después, asentado en Nápoles, se casó con una dulce joven, Gabrielle Grach, ganándose la vida como Maestro de armas, y también con encargos propios de quien como él, era un gran espadachín, todo ello antes de que surgiese la Revolución francesa, pues llegada esta, se manifestó como un feroz jacobino, alineándose en la Guardia Nacional, donde habida su experiencia, muy pronto promocionó al grado de sargento. En 1792 fue nombrado capitán de Húsares, ascendiendo un año más tarde a teniente coronel. Nombrado Ayudante de campo de Rossignol en las guerras de Vendée, habiéndose evidenciado su General como un verdadero incapaz e inoperante, Augereau se encontraría providencialmente elevado al grado de general de división en el Ejército de los Pirineos Orientales, el 23 de diciembre de 1793. Realmente Augereau era un soldado nato, valiente, buen conductor e instructor de los hombres de él dependientes, en aquella campaña se distinguió por su bravura y la idoneidad de cuanto ordenó, cayendo herido en Saint-Laurent-de-la-Mouga. En septiembre de 1795, pasa destinado a la campaña de Italia. Vendrán ahora las batallas y encuentros donde se cubre plenamente de gloria, como sucedió en las batallas del 12 de abril de 1796 en Montenotte, en la de tres días después, el 15 de abril en Millesimo, contra los piamonteses, y el 16 de abril toma el castillo de Ceva, que será la primera hazaña que protagonizará las ordenes directas de Napoleón, la batalla de Lodi, el 10 de mayo, donde su bravura le llevó a lanzarse al frente de sus hombres a pesar de la metralla de los austriacos; el 3 de agosto su intervención fue decisiva en la victoria final durante la batalla de Castiglione, y en la jornada del 15 de noviembre, nuevamente el resultado dependió de su brillante e impetuosa carga al frente de sus hombres sobre los enemigos que se asentaban tras el puente de Arcole, donde su avidez aprovecha la proximidad con el Emperador, y a pesar de las reticencias con las que miraba a hurtadillas a Napoleón, acepta que este le distinga concediéndole el ducado de Castiglione. Napoleón sentía una especial predilección por Augereau (prueba de su buena fe hacia el compañero distinguido en el campo de batalla, olvidando cuanto de Augereau ya se decía en otro sentido), por lo que después de finalizada la de Arcola, le consignó la diputación que debería de llevar a París, para entregarlas al Directorio, las banderas ganadas al enemigo, acompañándolo de una propuesta dirigida a los miembros del Directorio, para que sea Augereau fuese quien encabezase el movimiento que se pretendía llevar a cabo.

A pesar de conocer todo lo que Napoleón le reservada, aquella irrefrenable carcoma que le consumía, le llevó a ser muy crítico con los honores que el Directorio dispensaba a Napoleón, llegando a rehusar la invitación para asistir al banquete en homenaje a Bonaparte. Aquel hombre artero, no dudará en mostrarse como un entusiasta jacobino participa en el golpe de Estado del 18 Fructidor, de cuya acción sale nombrado Comandante del Ejército de Sambre-et-Meuse, más tarde denominado Ejército del Rhin. El 16 de enero de 1797 se enfrenta durante toda la jornada y vence en La Favorite. Desde hacia tiempo albergaba calladas y soberbias inquietudes, debidas a que se consideraba tan válido como Napoleón, aunque no lo evidenciase, aunque ello le hiciera ser reticente y hasta opuesto al golpe de Estado del 18 de Brumaire (9 de noviembre de 1799), aunque al final participa en todo y como vemos se puso al mando del Ejército del Rhin.

El 19 de mayo de 1804, durante la primera promoción a mariscales del Imperio, Augereau está entre los que reciben el apreciado reconocimiento. Condecorado con la Gran Águila de la Legión de honor, el 30 de agosto de 1805 es designado Comandante del 7º Cuerpo de Ejército, y curiosamente, a pesar de participar en todas las acciones que se desarrollaban en Austria y Alemania, el 2 de diciembre no participaría directamente en la gran batalla de Austerlitz. En 1806 falleció su débil y enfermiza esposa, lo cual significó para él un grave quebranto, aunque más tarde volvería a casarse. Durante la campaña de Alemania, se distingue especialmente el 14 de octubre de 1806, en la batalla de Iéna, derrotando totalmente los regimientos de Rüchel, que había ido a reforzar al Ejército prusiano, y en la posterior de Golymin, después de la cual parte para el frente de Polonia. Vuelve a evidenciarse su especial condición para el combate el 8 de febrero de 1807, durante la batalla de Eylau, donde hallándose enfermo, con un ataque de ciática y con mucha fiebre, ya desde el principio de la lucha se hizo atar a la montura de su caballo. Mientras atacaba el centro del ejército ruso, sus hombres se extravían y dispersan bajo una intensa nevada y ventisca, siendo diezmados por la artillería, permaneciendo al frente de sus hombres hasta el 14 de febrero de 1807. Enfermo y herido en un brazo, Augereau logra finalmente alejarse de aquel lugar y regresa a Francia. El 19 de marzo de 1808, recibe el título de duque de Castiglione. Este título le significaría uno de sus sueños, que ve por fin colmados, ya que le permitió introducirse en la sociedad civil y conocer a una joven de la familia Bourion, de la villa de Chavanges (Ardennes). Adélaide Joséphine, era una muchacha que muy bien podría ser por edad, una hija suya, con la que contrae matrimonio el 22 de febrero de 1809. Aconsejado y tras muy poca insistencia de sus inmediatos aduladores, accede a participar en política, logrando ser elegido en el Consejo del diputado por la circunscripción de Haute-Garonne en el Conseil des Conseil des Cinq-Cents.

En los últimos días de diciembre de 1809, es enviado a la ya difícil campaña de España, donde se hace cargo del Ejército de Cataluña el 8 de febrero de 1810, y al principio de su mando tuvo unas escaramuzas donde salió victorias, entre ellas la del tercer sitio de Gerona, plaza que sometió a sitio desde el 24 de mayo, hasta el 11 de diciembre, pero enseguida comenzó a sufrir graves reveses, por lo que es relevado del mando en España, debido a que el Emperador, además, le quiere más cerca, y así le encarga el 4 de julio de 1812, el mando de la Reserva, en el 11º Cuerpo del Grande Armée en Alemania para acudir al frente ruso. Su defensa encarnizada le recupera el favor de Napoleón que quería seguridad a espaldas de la frontera del Este, y la encuentra con Augereau, que durante la campaña de 1813, aborda formidablemente las acciones de Wachau y Leipzig, El mariscal está presente en esta derrota francesa en las jornadas del 16 al 19 de octubre de 1813, donde las tropas a su mando combatieron extraordinariamente bien, asegurando a pesar de todo, las frontera y vastos territorios intermedios. Retornan las tropas con Augereau al frente, y su llegada a París es clamorosamente recibida por la población. Durante la campaña de Francia, en 1814, Napoleón viéndole sin el ánimo de antes, le pide "volver a su arrojo de antaño y la resolución con que llevó a cabo las acciones de la campaña del 93”, ocupándole del mando del Ejército de Lyon, ahora para salvaguardar la nación por el Sureste, rechazando la invasión territorial que se sospechaba pretendían los aliados. Las órdenes de Augereau, eran pues las de cortar las líneas de comunicaciones del ejército invasor aliado y el asentado en la Bohemia. Esta vez el general acabará fallando, y veremos que no se comprometió y procuró siempre rehuir el combate. El 18 de marzo lucha en Saint-Georges y en Limonest el 20. En ambos su comportamiento fue calificado de indolente, de inoperante, ya que tuvo que replegarse evacuando la plaza de Lyon, dejándola abandonada a su suerte. El 16 de abril llegaría a realizar una proclamación ordenando a sus soldados, que pusiesen en sus gorros y pechos la escarapela blanca de los Bourbons, al tiempo que designaba a Napoleón como “... un tirano para Francia...”, por lo que el retornado Emperador borró su nombre de la lista de los mariscales durante el periodo que conocemos como de los Cien Días, calificándole como "traidor a Francia". Fue tanta la desfachatez de Augereau, que se atrevió a ofrecerle nuevamente sus servicios a Napoleón, llegando a asistir a la ceremonia que se celebró el 1º de mayo de 1815, en el Campo de Mayo, en homenaje y desagravio a Bonaparte.

En 27 diciembre de 1815, con Luis XVIII repuesto en el trono de Francia, éste también le rechazará, dándolo como disponible en su domicilio. Rechazado, solicita el retiro, domiciliándose en el castillo y tierras que, el 5 de abril de 1801, había adquirido en La Houssaye-en-Brie (Seine et Marne), no muy lejos de Paris, donde falleció sin dejar descendencia, el 12 de junio de 1816, contando tan solo 59 años de edad, aquejado de una afección pulmonar, y prácticamente abandonado por todos, siendo enterrado en el cementerio de Père-Lachaise.

Su nombre figura reseñado en el Arco del Triunfo, en París.