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Nació en Málaga el 21 de agosto de 1764 [1], y era hijo de Juan Oliver Copóns Martínez Moncada y Viso, Contador propietario de Rentas provinciales, y de Ángela Méndez y Navia, siendo bautizado [2] el 23 siguiente en la parroquia malagueña de los Santos Mártires.
Después de realizar sus primeros estudios en Málaga, el 16 de junio de 1784 ingresó en la Academia de Militar del Puerto de Santa María (Cádiz), estudiando en clase de Cadete entre otras materias: Matemáticas, Fortificación, Castrametación y Táctica. El 12 de febrero de 1787 obtuvo el grado de Subteniente, hasta que el 12 de agosto de 1791 obtuvo la consideración de 2º teniente. El 16 de octubre de ese año obtuvo el empleo de Subteniente de granaderos. Promocionó al grado de 2º teniente vivo, el 17 de agosto de 1792, y al comenzar la guerra con Francia, el 24 de abril de 1793 se incorporó a la campaña, tomando parte en el bloqueo, sitio y rendición del castillo de los Baños, en la salida para quemar este lugar; en el sitio y toma del castillo de Bellagarde; en el ataque a las baterías de Perpignan el 17 de julio. En esta acción se ofreció voluntario para integrar el Cuerpo que se formó con 2.000 hombres para llevar a cabo las acciones más arriesgadas; participó en el ataque a la altura de Cira; toma de la plaza de Villafranca de Conflent y su castillo; en la altura de Vernet y toma de esta Villa; ataque y toma de las baterías de Trullars el 29 de agosto; ataque a la batería de Oleta (Alta Cerdaña) el 3 de septiembre y en la sorpresa del 22 que protagonizaron los franceses en la batalla de Trullars; en el ataque del campo de Le Boulou durante los días 3 y 4 de octubre logrando rechazarles; en el ataque de Montesquio; batalla del 30 de octubre en Espolla; en los ataques y derrota francesa en el Coll de Bañuls y toma de esta villa; ataque, derrota y toma de las alturas y fortaleza de Portvendres; ataque al castillo de San Telmo en la acción distinguida de ser el primero que lo asaltó con sus granaderos, rompiendo la puerta por la que penetraron en el segundo recinto, por lo que la guarnición capituló y se rindieron como prisioneros de guerra. En este castillo colocó varios cañones en dirección a la plaza de Colliure, y luego dirigió el fuego a las columnas enemigas que salían de ella para atacar a las tropas españolas; esta Plaza, sus fortalezas y alturas fortificadas se rindieron consecutivamente. Finalizando esta primera campaña, el 24 de diciembre de 1793 obtuvo el empleo de Capitán graduado y propuesto para el de teniente coronel, en la última promoción que hizo el General Ricardos, aunque no tuvo efecto.
El 17 de marzo de 1794 fue nombrado 2º teniente de granaderos, e iniciada la segunda campaña pirenaica, el 28 de abril de 1794 toma parte en el asalto a las alturas de la Palmora; seguirá la defensa de las de Vilach y repeler el ataque en el Tallet del 29 siguiente, distinguiéndose en las dos jornadas al frente de su columna de granaderos de la que era 2º teniente, en presencia del General en jefe, el conde de la Unión, el que le dio las gracias en nombre del Rey, al frente de las tropas formadas, y a través de un oficio que le dirigió su Coronel el 1º de mayo; a continuación sirvió desde el 14 de mayo hasta finales de junio, durante los cuales realizó diversas salidas ante los ataques que hacían los franceses, actuando como jefe accidental de la compañía de granaderos, rechazando a más de 400 infantes enemigos con alguna caballería, que les atacó en San Clemente, de cuyo resultado el General en jefe emitió una ordene general anunciando el nombramiento de Copons como Ayudante del 3er Batallón, ordenándole que permaneciese en el Cuartel General. El día 13 de agosto las tropas españolas atacaron a los franceses en San Lorenzo de la Muga, destinándole el General a las órdenes del Brigadier Perlasca que mandaba en la parte de Lladó, al objeto de que lo emplease en la columna de ataque. Finalmente el conde de la Unión pidió al Rey que se admitiese el nombramiento de Sargento Mayor del regimiento Provincial de Málaga, y tras haberlo obtenido fue destinado al regimiento de infantería de Granada, debido a que el Provincial de Málaga estaba de guarnición en Gerona. Con su regimiento de Granada se halló el 21 de septiembre en el ataque de Montroig, donde quedó mandando el Regimiento en esta acción por haber sido herido su Coronel, y habiendo entrado en campaña su regimiento Provincial de Málaga se incorporó a él, y el día 20 de noviembre rechazó el ataque que los franceses hicieron a la batería de la Pedrera, donde quedó mandando el regimiento por haber caído herido el Coronel y prisionero el teniente coronel.
Durante la tercera campaña, el 1 de mayo por orden de su General en jefe, Urrutia, entregó el mando de su regimiento y pasó a las ordenes del teniente general Vives, que mandaba la Vanguardia en el ataque al campo de Cistella, muy cerca de Figueras; mandó después las guerrillas y el 18 de ese mismo mes fue nombrado Comandante del Tercio de Migueletes de Camprodón y Olot, compuesto de 11 compañías con 1.100 hombres con los que siguió hasta el final de la campaña. El 20 de agosto pasó a las ordenes del General De la Cuesta, que le encargó de la expedición a la Cerdaña, como Sargento Mayor de la columna de granaderos. En la mañana del 26 con dos compañías atacó el reducto de Auses, saliendo gravemente herido, obteniendo por esta acción el grado de teniente coronel.
En el año 1800, iniciada la guerra con Gran Bretaña, pasó a guarnecer la costa entre Sanlúcar de Barrameda y Rota (Cádiz), reforzando con su regimiento la plaza de la Isla de León [3], el día 7 de octubre contuvo el desembarco que querían hacer por aquel punto los británicos que desembarcaban de la flota fondeada enfrente. Durante la epidemia que asoló el país, su regimiento llegó a perder a su Coronel, ocho oficiales y 234 sargentos, cabos y soldados, por lo que el Rey ordenó se considerase aquel tiempo como realizado frente al enemigo. Este periodo duró desde finales de agosto hasta diciembre
El aciago día 2 de mayo de 1808, Copons se hallaba en Madrid, y después de ver en primera fila lo que aquel día sucedió, salió al día siguiente en dirección a Málaga, encontrándose en Sevilla cuando ya se organizaba tropas a las órdenes del General Castaños. Se presentó a él y al Presidente de la Junta de Sevilla, manifestándoles su deseo de tomar parte activa en la lucha, por lo que fue destinado a la Vanguardia de aquel Ejército que mandaba el General Coupigny, que le nombró su primer Ayudante general. En estos momentos llegaron a Sevilla 500 soldados del regimiento de Murcia, que al mando de un cabo se habían evadido del Ejército que aun permanecía en Portugal, los cuales fueron la base del denominado batallón de Tiradores de España, que pretendía seguir mandado por el cabo. El General Castaños aconsejó poner como comandante a Copons, el cual se ocupó muy directamente de volverlos a la disciplina perdida, y que acabaría disponiendo de un batallón que se distinguió muy bravamente en la campaña de Bailén, incorporados a la 2ª división mandada por Coupigny, especialmente el día 17 de julio en Villanueva de la Reina, donde dieron cuenta de buena cantidad de enemigos. El 19 de julio durante la batalla de Bailén, Copons desempeñó las funciones de Mayor General de la 2ª división, siendo destacadamente citado en la orden general, por su contribución a tan feliz resultado. Por estos méritos fue propuesto para el sueldo de coronel efectivo, obteniendo la medalla de Bailén. El premio del sueldo no le fue concedido, ni tampoco él nunca lo reclamó.
En agosto 1809, siendo coronel del regimiento de infantería de Murcia, quería contraer matrimonio con la también malagueña Josefa María Tomasa Jáuregui Rodríguez Saborido [4], pero mientras se preparaban los permisos la novia falleció.
Poco después de Bailén, la Junta tuvo noticia de que el pueblo manchego de Almagro se había rebelado contra el gobernador, y en su lugar puesto a otro. Castaños ordenó nombrar un jefe que acompañado de tropas marchase hasta aquel lugar y restableciese el orden, Arrestando al gobernador impuesto por el pueblo. Para esta misión acabó siendo nombrado Copons, que se dirigió a Almagro, tan solo acompañado por dos ordenanzas de Caballería, dando por solucionado el asunto tras dos días de estancia en la localidad. Incorporado nuevamente al Ejército de Andalucía, sigue con sus Tiradores de España, en dirección a Navarra, haciéndolo desde Soria en Vanguardia por indicación del General interino De la Peña, con la misión de observar el terreno y las posiciones de los franceses, moviéndose por la margen izquierda del Ebro. El día 13 de octubre en Lerín tuvo un importante encuentro con el enemigo, donde protegieron la retirada del batallón de Tiradores de Cádiz. Tomó parte en la batalla de Tudela; en la acción de Tarancón; en la de Uclés. Puesto el frente del Ejército del Centro el General, conde de Cartaojal, fue nombrado coronel del regimiento de infantería de Murcia, creado con los restos de diversos Cuerpos que quedaron maltrechos en Uclés, unidos a sus Tiradores de de España, con cuyo regimiento pasó a reforzar el Ejército de Extremadura, tomando parte en primera línea en la batalla de Talavera, protegiendo el ala izquierda británica. Por su comportamiento en esta fue ascendido al grado de Brigadier [5]. Tras la retirada del Ejército a la margen izquierda del Tajo, Copons quedó cubriendo con su regimiento el Puente del Arzobispo, donde el 8 de agosto fue atacado por la caballería y artillería del mariscal Soult, obligándole a retirarse con grave pérdida de Tiradores, a pesar de lo cual Soult no se atrevió a atacarle definitivamente. A continuación, por nombramiento del 6 de noviembre. El nuevo General en jefe, Eguía, le confirió el mando de la 3ª División de Infantería, pasando a La Mancha, hallándose en la batalla de Ocaña, en la que constando su división de 3.650 hombres, perdió 24 oficiales y 590 soldados muertos y heridos, tres piezas de artillería desmontadas, seis artilleros muertos y perdido la mayor parte del ganado, llegando una bala a matarle su caballo. Pasó a cubrir los puntos de Mestanza y San Lorenzo de Calatrava, en la Sierra Morena, vigilando Puertollano y todo el Campo de Calatrava, sin olvidar Bailén. Desde este emplazamiento realizó diversos ataques, entre ellos el 17 de enero de 1810 en Almodóvar del Campo, donde destacó dos compañías que sorprendieron a 80 artilleros a caballo franceses, que fueron muertos y prisioneros. Tras la incursión francesa del 19 siguiente, su División fue la única que logró retirarse sin pérdidas, llegando a Lepe el 10 de febrero, desde donde se embarcó hacia Cádiz. Una vez llegados a la ciudad gaditana, el duque de Alburquerque nombró a Copons, Comandante general de las tropas de guarnición. El 12 de marzo pasando el canal de Sancti Petri hizo un reconocimiento del terreno y enemigos. El 16 de marzo por Real orden, es ascendió a Mariscal de Campo, confiriéndole al tiempo el mando de las operaciones militares del Condado de Niebla, cuando llegó a su destino el 14 de abril de 1810 había de guarnición 629 hombres, mal armados y peor vestidos y 139 caballos; cuando entregó el mando el 24 de enero de 1811, dejaba una División compuesta de 2.965 infantes, un regimiento de caballería, denominado “Provisional de Caballería” y que más tarde pasó a denominarse regimiento “Del Rey”, de línea, con 735 hombres y 560 caballos, cuatro piezas de artillería con 82 artilleros. En su amplia labor durante aquellos nueve meses, además de lo antedicho, enviaría a Cádiz cerca de 7.000 hombres que pasaron a integrar los Cuerpos de aquel Ejército, al tiempo que recogió caballos en todo el territorio que ocupaban los franceses. Mostró también grandes dotes diplomáticas, pues logró que desde Portugal le regalasen 2.000 fusiles nuevos, 400 sillas para la caballería, y otras tantas espadas. Durante este tiempo se enfrento varias veces a unidades enemigas, recibiendo en aquellas acciones otras dos heridas.
Teniendo enfrente, en Trigueros, al General-duque de Arenverg, un edecan francés se dirigió al campo de Copons en Castillejos y le entregó una carta invitándole a pasarse a sus ejércitos, a la que respondió ejemplarmente el español diciéndole:
“Cuartel General de Castillejos 9 de Junio de 1810:
Me ha sido preciso acabar de leer la carta que V. E. me ha dirigido desde Trigueros con fecha de 8 del presente; pero si hubiera sido capaz de imaginar que un caballero proponía a otro proposiciones que eternamente lo cubririan de oprobio, no la hubiera recibido: El Duque de Dalmacia y V. E. se han engañado: soy un español que desde tiempo muy remoto sus antepasados han derramado su sangre en el campo del honor por sus legítimos soberanos: trasmitida esta sangre a mi, la espero sacrificar en servicio de mi soberano Fernando 7º y Patria, sin que amenazas ni promesas sean capaces en ningún tiempo hacerme mudar de parecer, esta es mi opinión, fundado en ella seguiré mis pasos, y asi ¿cómo es posible que diera otros?, conozco la idea, y la desprecio, sin manchar la alta cuna de V. E. a mi me está bien aconsejarle no sea caudillo de soldados que en otro tiempo conducidos por Reyes justos, se hicieron dignos de la admiración de los hombres; mas ahora por la ambicion del que pretende usurpar un reyno que por ningun título le pertenece a costa de tantas victimas, se han hecho odiosos a la vista de los hombres justos: lo creo a V. E. en el numero de estos y no desmienten las noticias que de su conducta tengo, por lo qual continuados remordimientos padeciera su conciencia y honor: Ocasión se le presenta a V. E. de hallar su tranquilidad y hacerse inmortal en la Historia; únase V. E. a nuestra legitima causa con esta Nacion grande y generosa, que yo en nombre de ella le prometo una estabilidad digna de la esfera; y si a V. E. quisiesen acompañarle algunos españoles olvidados por un momento de Fernando 7º y del voto unanime de la Nacion, asegúreles V. E. de un indulto general que para esta clase mi Soberano acaba de publicar: con este motibo me ofrezco con el mayor respeto a la disposición de V. E. su atento servidor Q. S. M. B.
Franco de Copons y Navia.”
Por Real orden de 21 de diciembre de 1810 fue destinado al 5º Ejército, aunque la Junta de Sevilla y muchos pueblos reclamaron que no se le cambiase de destino. Sin embargo la Regencia le eligió para Gobernador y Capitán General de la Habana, con la finalidad de que frenase los movimientos que estaban haciendo los independentistas. Suspendido aquel nombramiento, Copons salió de Cádiz el 11 de octubre de 1811, mandando la división conjunta que iba en apoyo del General Ballesteros, que ante la superioridad de tropas francesas hubo de retirarse al resguardo de las hasta hacía poco baterías enemigas de Gibraltar.
Desembarcó Copons en la plaza de Tarifa y comenzó a evolucionar en dirección al lugar donde se hallaban los franceses, desalojando a los que se hallaban de guarnición en Vejer. Cuando establecía planes con el General Ballesteros, enterado de que sobre la plaza de Tarifa iba otra División francesa compuesta de 12.000 hombres y un tren de batir al mando del General Victor, Copons con su División embarcó en dirección a Tarifa, con la finalidad de establecer la defensa.
Tarifa estaba circundaba una muralla que en el lugar de mayor espesor tenía sobre una vara castellana [6], sin ninguna obra más, interior ni exterior, dominable desde 50 varas, contando para su defensa tan solo con dos cañones de a 12, dos de a 4 y un obús en su frente, y en el resto del recinto un cañón de a 18 y un obús. Las tropas disponibles eran 2.823 hombres entre españoles y británicos. Atacaron la plaza los franceses, con unos 6.000 hombres que tuvieron que batirse con los españoles que les esperaban fuera de muralla, mandados por Copons, aunque hubieron de retirarse a la protección de la plaza. El día 29 de diciembre, rompieron el fuego los franceses a eso de las diez de la mañana, y por la tarde ya habían logrado abrir una brecha de 21 varas (18 metros). Al día siguiente el General francés Leval “… le intimó la rendición y le dí la contestación siguiente:
“Señor Gral Leval: Sin duda ignorará V. S. qe me hallo yo en esta plaza, quando propone a su Gobernador qe admita una capitulación pr hallarse la brecha proxima a ser practicable; cuando lo esté, a la cabeza de mis tropas en ella pa defenderla me encontrará V. S. y entonces hablaremos. Quedo a su disposición de V. S. en la plaza de Tarifa a 30 de dicbre 1811, a las dos y cuarto de la tarde. Copons=
P. D.: Sirvase V. S. omitir en lo sucesivo parlamentos”
El 31 a las 9 y media de la mañana atacaron la brecha 23 compañías de Granaderos y Cazadores, sostenidos pr ocho mil hombres al mando del Gral Chachereau, cuyo ataque duro hasta las once del dia, que tuvo el enemigo que desistir de su empeño, dejando en la brecha unos 500 hombres muertos, y se recogieron heridos un Coronel, 7 Oficiales y un considerable numero de Soldados: aquel dia estaba de guarnicion española a media razion: los enemigos siguieron adelante sus trabajos, sufriendo siempre considerable perdida pr el fuego de la fusileria hasta el dia 5 de Enero de 1812, qe emprendieron su retirada, dejando abandonado todo el Parque: 4 cañones de a 16, tres de a 12 y dos obuses de a 9 pulgadas. Hizo una salida con parte de la guarnición y persiguió su retirada, haciendoles mas de doscientos prisioneros; por los confidentes y soldados pasados, se supo qe la perdida del enemigo no bajó de 4.000 hombres…” [7]
El 12 de enero de 1812 le fue conferido el mando de las tropas y Campo de Gibraltar, que quedaría sin efecto, por haber quedado el General Ballesteros como jefe del 4º Ejército, siendo destinado Copons al mando de la Comandancia Gral del Reino de Valencia. El 2 de diciembre fue designado para el mando del 1er Ejército y la Comandancia General del Principado de Cataluña. Nada más hacerse cargo del mando vio las penurias que pasaba el Ejército, por lo que puso a disposición de la Regencia y dio en donativo dos haciendas propias, cuyo valor pasaba de 200.000 reales, para que vendidas por la Real Hacienda se le remitiera el importe obtenido al Intendente del Ejército, para atenuar aquella triste situación. Durante quince meses ostentó el mando y en ese tiempo mantuvo incólumes los territorios, enfrentándose diversas ocasiones a los franceses, principalmente con ocasión de la retirada del Ejército francés del General Suchet. Operando en Puigcerdá y la Seo de Urgel, evitando la caída en manos de los franceses, reforzando sus defensas y manteniéndola todo el tiempo que duró la presencia francesa en el territorio. En las batallas de Abismal y de Vich dirigió en primera línea los ataques, por estas acciones los franceses tuvieron unos 2.000 muertos, más de 300 heridos y 3.217 prisioneros, se les tomaron 130 caballos y un mayor número fueron muertos durante los combates. Inclusive una de sus brigadas fue al reino de Aragón, logrando rendir el fuerte de Fraga, haciendo prisionera la guarnición. Bloqueó las plazas de Lérida, Mequinenza y Monzón, forzando a rendirse a los generales La March y Burgois, junto a 2.027 soldados y oficiales, 4 piezas de a 4 y los carros que llevaban parte del tesoro acumulado por el rey José I, que envió al Interventor de aquel Ejército.
El 17 de febrero de 1814 por Real Despacho fue ascendido al grado de Teniente General. El 24 de marzo recibió en la frontera, en la margen derecha del río Fluviá a Fernando VII que regresaba de su cautiverio en Francia, besándole la mano y dirigiendo la parada militar que le rendía honores de Ordenanza. Ese mismo día el Rey le concedió la Gran Cruz de Carlos III, Copons “… por cuya gracia vesó su Rl mano. S.M. le dispensó desde aquel dia el alto honor de comer en su mesa hasta el 10 de Abril qe se despidió de S. M. en Zaragoza pª regresar al Exto: tanto en la mesa como en los actos publicos qe fueron el Te Deum qe se cantó en la Plaza de Gerona, y pueblos de transito, y asistencia a los divinos oficios de Semana Santa en las catedrales de Zaragoza, exerció las funciones de Capitan de Guardia de la Rl Persona tomando el lugar y asiento qe a este empleo corresponde, en virtud de orden verbal qe le comunicó el Duque de S. Carlos, Mayordomo Mayor de S. M., unica persona qe hasta entonces tenia S. M. pª comunicar sus Rs ordenes: La noche del 10 qe en Zaragoza vesó a S. M. su Rl mano pª regresar al Extº repitió a S. M. sus verdaderos sentimtos de amor y lealtad, a los que su S. M. se dignó contestar: que estaba seguro de su lealtad, y que contaria con ella: y tubo la bondad de entregarle pr su Rl mano una caja de oro guarnecida.” [8]
Una vez que llegó a Cataluña, el duque de Ciudad Rodrigo, General en jefe de los Ejércitos españoles, le comunicó el armisticio que había acordado con el mariscal Suchet, para el cese y entrega de las plazas que ocupaban, fijando la entrada en Barcelona para el 30 de mayo, por ser el de la onomástica del Rey, la que efectuó llevando “… en triunfo el Rl retrato de S. M. al qe la plaza y 18 mil hombres de su Extº qe cubrían la carrera hizo los correspondientes honores; colocado el Rl retrato en el Palacio de Barcelona, hizo que ante el renovase la oficialidad de aquel Extº, el juramto de obediencia a S. M.”
Copons era un estricto profesional de la milicia, y por ello no había dudado en aconsejar al duque de San Carlos, antes de abandonar Zaragoza, que cuando Fernando VII se hallase en la Corte, separase de su lado a todos aquellos que le habían aconsejado viajar a Bayona. Copons no sabía aun quienes eran el Rey y sus secuaces Escoiquiz y el propio Eroles, que efectivamente, nada más llegar a Madrid lograron que “El Deseado” emitiese dos ordenes: la primera que Copons cesase en el mando en Cataluña y fuese sustituido por el General Eroles, y la segunda, reservada, dirigida precisamente a Eroles, ordenándole el arresto del Teniente general Copons, que se efectuó durante la noche del 4 al 5 de junio, pasando confinado a Sigüenza, donde permaneció retenido dos años, hasta que el 9 de abril de 1816 se decidió a solicitar que por motivos de salud se le retuviese en Madrid, lo que le fue concedido al mes siguiente. Instruida la causa criminal que se le imputaba, resultaría absuelto al año siguiente, y en 1817 contrajo matrimonio con María Raimunda Timotea de Asprer y de Asprer Canal [9], a la que había conocido durante su estancia en Cataluña. Continuó residiendo en Madrid hasta el 7 de marzo de 1819 en que Fernando VII le confiere el gobierno político y militar de Barcelona, donde permaneció hasta el 10 de marzo de 1820, en que fue destituido por el proceso patriótico en marcha, siendo retenido en la Cartuja de Santa María de Montalegre. Finalmente se le dejó en libertad siendo conducido hasta Madrid, donde permaneció de Cuartel hasta el 16 de enero de 1821, en que se nombró Vocal de la Junta Consultiva del Ministerio de la Guerra. El 9 de junio siguiente fue nombrado Jefe superior político de Madrid, y aunque dimitió, no le fue aceptada la renuncia hasta el 7 de septiembre. El 7 de agosto de 1822 fue nombrado Capitán General de Castilla la Nueva, cargo al que también renunció, permaneciendo tan solo 21 días en él. El 27 de febrero de 1823 fue designado Jefe militar interino de Palacio, desde cuyo empleo hubo de atajar la intentona monárquica de Sevilla del 27 de junio.
Finalizado el Trienio, el 1 de octubre cesó Copons en su destino, y al tiempo comenzó nuevamente la persecución de Fernando VII. Los avatares por los que pasó le originaron la pérdida de la visión. Sometido nuevamente a causa criminal, se dictó sentencia el 27 de diciembre de 1823, y por sentencia del 9 de abril de 1827 se le declaró impurificado, por lo que no pudo disfrutar de su grado militar, su sueldo, ni sus condecoraciones, hasta que en 1833, habiendo fallecido Fernando VII, la Regente María Cristina le devolvió sus honores y cargo, aunque ya no pudo recobrar a su joven esposa María Raimunda, que con tan solo 32 años falleció víctima de la amargura y desesperación en que se encontraba la familia.
Cuando ya los rigores de la incomprensión fernandina habían iniciado la destrucción de este valeroso soldado, al menos los sucesores en el trono le reconocieron en parte, y así María Cristina le expidió Real Carta en 27 de julio de 1836, confiriéndole el título de Conde de Tarifa [10].
Por Real diploma de 30 de noviembre de 1813, recibió la Gran Cruz de San Fernando, así como la Cruz de Tarifa. Ascendió a Teniente General el 17 de febrero de 1814. Poseía la Gran Cruz de San Hermenegildo, y también entre otras le fueron concedidas las cruces de la “Retirada del Duque de Alburquerque”, “1ª División del Ejército del Centro”, “División del Condado de Niebla”, y la del “1 er Ejército para las campañas de 1813 y 1814”.
Falleció en Madrid el 18 de septiembre de 1842, después de una larga y penosa enfermedad, al lado de su único hijo el coronel Francisco. Tenía 78 años de edad [11].
[1] Suele darse como año de nacimiento el de 1769, otras veces 1770, aunque la realidad es que nació en la que aquí decimos, a la vista del libro parroquial donde fue bautizado. Estas diferencias eran algo habitual en casi todas las facetas en que intervenía la edad, y que quizás regularizó la llegada de la informática, pues en aquellos tiempos, pocos eran los que tenían acceso a los “papeles viejos” donde podrían verificar lo que el individuo iba modificando a lo largo de su vida, logrando retirarse casi seis años más viejo.
[2] A. D. M. Parroquia de los Santos Mártires, libro 61 de Bautismos, fº 341 vº, 2ª partida.
[3] Actual ciudad de San Fernando (Cádiz)
[4] A. D. M. Parroquia de San Juan, libro 66 de Bautismos, fº 156. Nacida el 29-12-1770.
[5] Ascendido por Real Despacho de 12 de agosto de 1809, y por Cédula de 25 de septiembre de 1812, le fue concedida la Cruz de Talavera.
[6] Equivalente a 83,6 cms.
[7] AGM.Secc. 1ª, legº. C-3285, carp. 2, fº 11
[8] Tomado de su memorial, fº 12-13
[9] A. D. B. Parroquia de Stª Eulalia, de Berga, obispado de Solsona, Nacida el 24-01-1797.
[10] Títulos del Reino. Legº 8.961, núm. 6.
[11] Que hemos de tomar a partir de su inscripción parroquial de Bautismo, pues en el resto de documentos la edad declarada oficialmente en cada momento es distinta.