BAUSÁ Y ORTIZ, MANUEL
Por deferencia de su descendiente D. Luis Felipe Bausá


Retrato de Don Manuel Bausá y Ortiz fechado en 1818




BRIGADIER DE INFANTERÍA

El Brigadier Don Manuel Bausá nació en la plaza de Alhucemas, perteneciente a las posesiones de África el 6 de mayo de 1786, hijo del Teniente Coronel Don Vicente, del mismo apellido, y de Doña Dolores Ortiz de Molinillo, su esposa; en 6 de mayo de 1798 obtuvo los cordones de Cadete e ingresó en las Compañías de Voluntarios de Alhucemas y Peñón, así como en el colegio de San Telmo de Málaga, de colegial porcionista noble, como lo verificó desde el 4 de julio de 1799 hasta el 20 de diciembre de 1804 y donde dió sus primeros pasos, con la mejor inteligencia, decisión y aprovechamiento en la difícil carrera de las armas.

Los servicios de Don Manuel Bausá, de los que se hacen transcripción literal, aparecen oportunamente clasificados en esta forma.

1798 a 1800.- De guarnición en las plazas de Alhucemas y el Peñón.

1801.- Subsistiendo con el mismo servicio concurrió Bausá a las acciones que se dieron a los moros del Peñón el 29 y 30 de noviembre.

1802 y 1803.- Continuó Bausá guarneciendo la plaza del Peñón y asistiendo a las diferentes salidas que se hicieron contra los moros fronterizos.

1804.- Bausá ascendió a Subteniente de bandera en 20 de diciembre; ingresando como tal en el Regimiento Infantería de la Princesa: con este mismo cuerpo estuvo en la expedición de Bilbao.

1805 y 1806.- De guarnición en Barcelona; declarado Subteniente de Compañía en 11 de noviembre de 1805.

1807.- Los especiales conocimientos de Bausá, adquiridos en el distinguido colegio de San Telmo, y prácticamente en las plazas Africanas, á las que el hierro y el fuego enemigos ponían en constante alarma é incansable lucha, hicieronle apropósito, y por lo mismo le designaron sus gefes para dirigir la instrucción de la nueva táctica, en la clase de sargentos y cabos del regimiento en que servía: con el mismo hubo de pasar el joven subteniente, á la expedición del norte de Alemania, bajo las banderas de Napoleón, tan odiosas después para la Península.

1808.- Continuando la instrucción de sargentos y cabos, á pesar de las marchas que tuvo que verificar a países tan distantes, se encontró Bausá en el ataque que los franceses dieron a la Isla de Angland; pero la noticia de los sucesos que en el año a que nos referimos tuvieron lugar en España, cambió la dirección de aquel cuerpo de ejército. Verifícose, pues, la celebre evasión desde Dinamarca á la península al mando del marqués de la Romana, hecho por el que Bausá se halla condecorado con la Cruz del Norte; y ya el primero de noviembre tomó una parte activa en la guerra de la Independencia, asistiendo al ataque de Balmaceda el primero de noviembre; a la Batalla de Espinosa de los Monteros el 10 y 11 del mismo; á la retirada que el ejercito verifico sobre el reino de Galicia, y a diferentes acciones y encuentros más o menos graves que con la misma ocasión hubo que sostener contra los franceses. Bausá obtuvo el grado de Teniente el 21 de diciembre, y la efectividad de este empleo el 23 del mismo.

1809.- Siguiendo Bausá el orden de servicios inaugurados en el año anterior, se encontró en el que nos ocupamos en el ataque del puente de Santa Lucía, de las montañas de Santander; en la sorpresa de Benavente; en el ataque de la plaza de Zamora; y en las acciones de Medina del Campo y Alba de Tormes.

1810.- Bausá ascendió a Capitán el 15 de marzo y el 20 del mismo fue nombrado 2º ayudante de E.M.; asistiendo como tal a la acción del Ronquillo, a la de Jerez de los Caballeros por el mes de julio, a la de Cantal gallo sobre Llerena en agosto; y a las líneas de Torres Vedras en Portugal, sitiadas por el general Massena, desde septiembre a diciembre.

1811.- Estuvo Bausá en las mismas líneas de Torres-Vedras hasta primero de febrero, y pasó después al sitio de Badajoz, donde permaneció el espacio de quince días; Bausá se encontró, asimismo, en las salidas que el 7 y 8 se verificaron contra las baterías francesas; y el 19 del propio mes de febrero, en la batalla que tuvo lugar en los campos de Santa Engracia, donde fue hecho prisionero. La decisión y entusiasmo patriótico de Bausá hubieron de proporcionarle los medios suficientes para su fuga; y en efecto la verificó, presentándoosle día 10 de junio en el regimiento del que formaba parte.

1812.- Cesando el 20 de marzo como ayudante 2º del E.M. así como de pertenecer al regimiento de la princesa, fue Bausá adicto al E.M. del 4º ejercito, y 2º ayudante del cuerpo general de los ejércitos; en esta situación hubo de encontrarse en la expedición a la Mancha; ataque y retirada de Almagro, acción de Porcuna, y expedición al Condado de Niebla por el mes de marzo; acciones de Espartina y Campillo de Sevilla el 4 y 5 de abril; marcha del ejército sobre Madrid y retirada a Extremadura; y en el ataque de San Muñoz.

1813.- También se halló Bausá en el desalojo de los enemigos de Alva de Tormes, que se verificó en el mes de mayo; en la batalla de Vitoria el 21 de junio; acción de Arregui y entrada en Francia el día 2 de julio, acción de Ronces valles el 25 del mismo; en la de Zubiri, batalla de Zorauren y sucesivos hechos de armas, desde dicho día 25 a 31 del propio mes; ataque de las líneas enemigas por Añoa el 10 de noviembre; paso de los vados de Nive el 9 de diciembre, acción de Urcuray y Asparrea el 13; y diferentes otras mantenidas en el Valle Lohussea, hasta el 31 de diciembre.

1814.- El 13 de enero estuvo, por el mismo concepto, el capitán Bausá en las acciones que dio la división a que correspondía en Elette y cerros de Armendáriz; en Saint Palays el 14, 15 y 16; pasos de los Gales a Monteleon y Oloron; y bloqueo de la plaza de Navarreas, desde el 24 de febrero hasta fin de abril. El 2 de setiembre obtuvo Bausá el ascenso a Sargento Mayor, con grado de Teniente Coronel, perteneciendo desde 25 de agosto al Regimiento de Infantería de Cantabria.

1815.- Deseoso el gefe de cuyos servicios nos ocupamos de continuar prestándolos en el lugar de más peligro, y sobreviniendo en la península la tranquilidad y la calma, después de la pasada lucha, solicitó y obtuvo marchar a América, país que por entonces proclamaba su independencia de “ a metro pon”; con este propósito, Bausá había pasado el 2 de setiembre del año anterior, al regimiento de la Unión, después Valencey, que era uno de los expedicionarios, obteniendo el ascenso a Sargento Mayor con grado de Teniente Coronel, como se dijo en el lugar oportuno; el 7 de enero del año a que nos referimos, se embarcó para las expedición de Costa-firme; y llegando a aquellas remotas playas, inauguró sus hechos antes de terminar dicho año, concurriendo a la ocupación de la Isla Margarita, y voladura del navío San Pedro.

1816.- En la gloriosa acción de los Aguacates el 16 de julio cupo a Bausá una participación de primer orden, según se reconoce en el parte que tenemos a la vista, inserto en la Gaceta de Puerto Rico del 28 de agosto del propio año, y dirigido al capitán general, desde el puerto de Ocumare, por el brigadier Don Francisco Tomás Morales, gefe de la división de vanguardia; los insurgentes, capitaneados por Simón Bolívar, se disponían a descender desde las formidables posiciones que ocupaban, a los valles de Maracay y San Joaquín, adelantando sus atrincheramientos, y proponiéndose llevar sus correrías hasta Valencia. Sabedor de este proyecto el brigadier Morales, comprendió toda su importancia, y la necesidad de destruirle; en cuya consecuencia, a las doce de la noche del 15, se adelantó con 700 hombres; la vanguardia, de 350, número a que llegaban dos compañías de los regimientos de la Unión y del Rey, hubo de encomendarla al teniente Coronel Bausá. Seguido este por el brigadier Morales a la cabeza del resto de dicho regimiento del Rey, algunos voluntarios y a la caballería del país, se adelantó sin disparar un tiro; y a las cinco y media de la mañana dio vista a los insurgentes, agrupados por secciones en la cumbre de un empinado cerro; imposible hubiera parecido su acceso a quien no estuviera animado de un sentimiento patriótico y de un verdadero amor a la gloria; pero Bausá, con su corta vanguardia, no conoció obstáculo bastante poderoso para detenerle; rompiendo a las seis de la mañana, con sus destacamentos avanzados un fuego que no tardó en hacerse general.

Ya se había ganado a las siete, más de la mitad de la montaña; pero fatigada la tropa con tan penosísima subida, se hizo necesario reforzar la vanguardia con la reserva; desde este momento el combate por ambas partes fue horroroso y tenaz. No cejaba por eso el digno gefe de la vanguardia; antes bien arrostrando por todo, luchaba ganando terreno palmo a palmo, avanzando a la cima por momentos; inútil fue el empeño de los enemigos para detener a Bausá, porque ni la marcada decisión que les inspiraban las ordenes que de lejos les comunicaba el mismo Simón Bolívar, impidieron a la denodada vanguardia trepar a la cumbre, como lo verificó a las nueve y media. La posición inexpugnable hubo de ser abandonada por sus defensores, que huyendo por todas partes sin orden conocido, arrojaban fusiles, municiones, y hasta todo lo que les impedía correr. La persecución se verificó después que los cuerpos descansaron y previnieron sus raciones, obligando a los insurgentes a internarse a la desbandada en escarpadas breñas, mientras que Bolívar huía del territorio, embarcándose en Ocumare.

Para que pueda apreciarse mejor el merito e importancia del hecho de armas a que nos referimos, y en el que tan señalada distinción hubo de conceder a Bausá, pues por su arrojo y comportamiento fue herido en una pierna, y después muy eficazmente recomendado, insertaremos algunos de los párrafos que del indicado parte lo expresa; debiendo prevenir la atención del lector sobre la especialidad terrible de la guerra de América, según en varios lugares de la presente obra lo tenemos comprobado.

“No es posible, dice el brigadier Morales, hacer a V.S. una pintura exacta de la posición vencida; los naturales mismos admiran esta jornada… la gloria de haber subido a aquella altura, exterminando a esa bandada de forajidos, alivia todos los trabajos y fatigas pesadas.

“Es horroroso, seguramente, el espectáculo que presenta todo el camino hasta este puerto; heridos, cadáveres, caballería despeñada, fusiles y fornituras tendidas, barriles de pertrechos, y otros mil efectos de sus rapiñas, se ven tendidas a uno y otro lado; el destrozo que se les ha hecho, es cuanto se pudiera apetecer…

“Los rebeldes han perdido entre muertos y heridos más de 400… cogidos más de mil fusiles nuevos, intactos, empaquetados, y sobre 300 que arrojaron en su huida; más de setenta mil cartuchos de fusil, seis quintales de pólvora a granel, treinta y un mil piedras de chispa, un cajón de balas de fusil, cinco moldes de bronce para construirlas, tres pedreros y tres esmeriles del propio metal; quince lanzas, dos cucharones para derretir plomo; una maquina completa de imprenta; diez y nueve cajones de letras para la misma… con más de dos carronadas de a veinticuatro…

“También se han abandonado los vasos sagrados y piezas de plata del uso de las iglesias saqueadas…

“No puedo menos de recomendar a V.S. para que se digne hacerlo con el Excmo. General en gefe, al digno teniente coronel Don Manuel Bausá, Mayor de la unión, que fue herido en el calor del combate, cumpliendo a satisfacción mía con su deber, y con cuanto le previne”

Tal fue el distinguido servicio prestado por Bausá en el año al que nos referimos, y cuya importancia se aumentó con la entrada que hizo en Barcelona mandando una columna de cazadores.

1817.- Se encontró Don Manuel Bausá el 7 de abril en la segunda entrada y toma de la casa fuerte el 7 de abril; en la de Portachuelo de San Juan, isla Margarita el 7 de agosto; en los asaltos de los fuertes de San Griego el 8; y en las acciones del 17 y 18 en San Fernando de Apure, mandando el cantón de ese nombre.

1818.-Estuvo asimismo en la retirada de Calabozo el 14 de febrero; acciones del Sombrero el 16, y la batalla de la Puerta el 16 de marzo; por cuyo distinguido comportamiento fue conferido a Bausá el grado de Coronel sobre el propio campo de Batalla. Al mencionar este glorioso hecho de armas, uno de los que más esclarecieron en América el nombre de Don Manuel Bausá no podemos dispensarnos de manifestar que el general expedicionario Don Pablo Morillo y Morillo que hubo de mandarla, y presenciar el heroísmo acrisolado por aquel gefe en lo más recio y critico de la refriega, confirió a Don Manuel Bausá la recompensa a que se hizo acreedor, en estos honrosos términos; “En virtud de las facultades que me tiene conferidas el Rey N.S. Don Fernando VII en sus reales instrucciones de 18 de noviembre de 1814, y en consideración a los servicios y meritos del teniente coronel sargento mayor del regimiento de infantería de la Unión Don Manuel Bausá, particularmente al relevante que ha contraído en la batalla del día de la fecha (16 de marzo) en este sitio (la Puerta), atacando con el mayor denuedo y decisión con el dicho regimiento de su accidental mando, a las fuerzas de los rebeldes que fueron por consecuencia derrotadas y puestas en dispersión, he venido en concederle el grado de coronel de infantería.

El mismo general Morillo, estando emigrado en Francia, hubo de publicar en 1823 las campañas de Venezuela, como general en gefe que había sido del ejército de Costa-Firme: llevado de las mismas ideas que le movieron a espedir a favor de Bausá el honroso despacho anterior, se produce respecto a la batalla de la Puerta, en el concepto más honorífico para dicho gefe. Como se demuestra por las siguientes frases, que traducimos del texto francés: < Sobre todo, a la llegada oportuna del bravo batallón de la Unión, debe atribuirse el buen éxito de la jornada; la firmeza y la experiencia militar que desplegó en el momento más crítico, esceden a todo elogio; así que todo el ejército aplaudió el ascenso del gefe de este cuerpo el mayor Don Manuel Bausá, nombrado coronel sobre el campo de batalla.>

Nada añadiremos a estas palabras, sino la consolidación ofrecida a su crédito por S.M., al conferir a Bausá el Real despacho de 4 de febrero de 1833, la Cruz de San Fernando de primera clase; “atendiendo, dice este documento oficial, al merito heroicamente distinguido que vos, el coronel Don Manuel Bausá, primer comandante de batallón, contrajisteis, siéndolo del de Valencey expedicionario, así en la guerra de la independencia en la Península, como en la de Costa-Firme; singularmente en la batalla de la Puerta, ocurrida el día 16 de marzo de 1818, donde llegasteis al campo de batalla en un momento decisivo, cargasteis al enemigo con el cuerpo de vuestro mando, y lo pusisteis en dispersión, por cuyos servicios os hicisteis acreedor a ser condecorado con la Cruz de primera clase de la citada Real y Militar Orden de San Fernando, de que se os espidió Real cédula en 20 de octubre de 1821, que ha quedado cancelada, cuya gracia he venido en confirmar con aquella antigüedad por mi resolución del presente mes, a consulta de mi consejo supremo de la Guerra, etc.”

Continuando Bausá la serie de sus servicios, estuvo en la acción de Ortiz en 26 del propio marzo; y en la de Cogedo el 2 de mayo, habiendo sido herido mortalmente, y contuso de gravedad, pues tanta fue la decisión y arrojo con que en dicha jornada se produjo contra los insurgentes; el 23 de junio mereció Bausá el empleo de comandante.

1819 y 1820.- Separado interinamente del servicio activo para cuidar del restablecimiento de su salud, perdida a causa de sus heridas, obtuvo Don Manuel Bausá los mandos políticos y militares de las villas de San Fernando de Apure, Todos los Santos de Calabozo y San Carlos; desempeñando con reconocida ventaja hasta el 2 de julio de 1820, que se embarcó para la península; en la travesía que verificó desde la Habana a Puerto Rico, en un bergantín perteneciente a la Real Armada, hubo de tener la desgracia de naufragar; pero salvando la vida, llegó a Cádiz, donde desembarcó el 4 de noviembre. Hasta fin de año, continuó Bausá en el depósito de Ultramar que existía en dicha plaza.

1821.- Permaneció Bausá en el mismo depósito, hasta abril, y mereció ser empleado en el propio mes en la comisión de gefes y oficiales de todas armas, y a las inmediatas órdenes del Excmo. Sr. Ministro de la Guerra.

1822.- En la propia comisión de gefes y oficiales prosiguió Bausá; pasando el 24 de agosto a las órdenes del gefe de E. M. En 17 de noviembre, quedaron con más oportunidad empleados sus especiales conocimientos, pues hubo de conferírsele la plaza de oficial 6º 2º de la secretaria de Estado y del despacho de la Guerra; el 2 de diciembre fue nombrado secretario de S.M. con ejercicio de decretos, nombramiento revalidado con aquella antigüedad, por Real Orden de 12 de junio de 1833; y en virtud de Real decreto de 9 del propio diciembre, obtuvo Don Manuel Bausá el ascenso a oficial 6º 1º de la precitada secretaria de la Guerra.

1823.- Nuevo ascenso a oficial 5º 2º adquirió Bausá en el propio ministerio, según Real Orden de 15 de setiembre, pero los acontecimientos que el año a que nos referimos verificaron el cambio político inaugurado en 1820, cortaron los progresos a que la poco común instrucción, y celosa actividad desplegada por Bausá, le hacían acreedor en aquella elevada dependencia del Estado. Efectivamente el oficial de secretaría Don Manuel Bausá, quedó indefinido en el mes de noviembre.

1824 a 1826.- En la propia situación, con licencia indefinida é ilimitada, permaneció Don Manuel Bausá durante los años a que nos referimos.

1827.- Pero en el que se cita al margen, fueron ya empleados sus conocimientos en el mando de las armas del partido de Vélez-Málaga, y conferido por el capitán general del distritote Granada, y confirmado por Real nombramiento de fecha 30 de junio.

1828.- Bausá continuó de comandante de armas en el partido de Vélez-Málaga.

1829.- Hallándose en el desempeño del propio cargo militar, se le confirió comisión especial, delegada de la Regia que tenía dicho capitán general de Granada, para arreglar los deslindes y otros asuntos del campo de Zafarraya; como lo verificó Bausá con aprobación y elogio de la autoridad que le había delegado sus veces, y reconocimiento de las personas interesadas en el buen desempeño de su cometido.

1830.- De Comandante de armas en el partido de Vélez-Málaga.

1831.- Continuó Bausá en el desempeño de aquel cargo, y el 25 de octubre fue llevado en virtud de Real Orden, a consecuencia de sus opiniones políticas, a la Real Alambra de Granada; en una de sus torres permaneció Bausá mientras se le siguió causa por la comisión Regia denominada de las de Estado.

1832.- En 5 de setiembre fue sentenciado por seis años al castillo de San Antón de la Coruña, en calidad de arresto, y al pago de las costas originadas; la amnistía publicada en aquella época a favor de los reos políticos impidió que se llevara a cabo dicha sentencia; regresando Don Manuel Bausá a Vélez-Málaga, de cuyo partido, con la Real aprobación, obtuvo la subdelegación de policía. Más adelante, por Real Orden fecha 6 de agosto de 1833, se dignó S.M. declarar que en ninguna forma debía perjudicar a Bausá dicha prisión y proceso.

Mucho facilitó el buen termino de la persecución sufrida por Bausá el honroso informe que sobre su conducta militar y política hubo de dar a S.M. el teniente general Marqués de las Amarillas, después Duque de Ahumada, siendo capitán general del reino de Granada, el 3 de noviembre de dicho año de 1832; sus breves pero significativas frases, molestarán poco la atención del lector, al paso que espresaran mejor que nuestra pluma el esencialismo de su importancia, Dice así:

“Señora: este bizarro gefe (alude a Bausá), me merece el concepto de un súbdito fiel y amante de sus reyes; se a distinguido repetidas veces a mi vista en la guerra de la independencia; es hombre de honor y de probidad; y no solo lo considero acreedor a la justicia que reclama, sino a las bondades de V. M.”

Bausá no tardó en mostrar su gratitud a los favores que por tal conducta había recibido, elevando al trono el 26 de noviembre una exposición inserta en la Gaceta de Madrid de 1º de enero de 1833, que por contener también formulados los principios de fe política y militar de aquel distinguido gefe, como su adhesión a los derechos de la Princesa Isabel, es importante en el siguiente párrafo:

“Cediendo a los impulsos de mi agradecido corazón y a los ruegos incesantes de los oficiales y empleados de la comandancia militar de este partido que me significan su deseo de felicitar a V. M. por el restablecimiento de la preciosa salud de nuestro adorado monarca, siento rebosar mi alma de júbilo al asegurar a V. M. por conducto de vuestro virtuoso y dignísimo capitán general de estos reinos marques de las Amarillas, que si llegase un día en que provocados por la perfidia fuese necesario desenvainar la espada para defender los sagrados derechos de VV. MM. Y los de esa cándida Princesa, prenda cara de nuestra dicha, puede V. M. estar segurísima de que los militares del distrito de Vélez-Málaga y su gefe, tendrán por una inapreciable ventura derramar su sangre toda, etc.”

1833.- Nuevo ingreso hubo de tener en el ejercito Don Manuel Bausá desde el día 13 de julio; y se encontraba en Málaga dispuesto a marchar a incorporarse al regimiento de infantería de la Reina 2º de línea, que le fuera designado, cuando tuvo lugar el fallecimiento del Rey Don Fernando VII; en estas circunstancias se temió un alzamiento de los voluntarios realistas; y ocurriendo a contener tan grave contratiempo el general gobernador que lo era Don Antonio Álvarez Tomás, confirió a Bausá el mando de los puestos de la plaza, ordenando a todos sus gefes y tropas, obedecieran las disposiciones que el mismo tuviera por conveniente comunicarles. Tan señalada confianza revela el crédito que a aquella autoridad merecía el gefe cuyas vicisitudes y servicios tratamos; y en efecto hubo de cumplir su cometido de la manera leal y satisfactoria que se esperó de sus honrosos antecedentes.

1834.- Los principios políticos que asociados a las causas de la legitimidad de la reina Doña Isabel II comenzaron a debatirse, para triunfar definitivamente como dignos de escribirse en el pabellón de un pueblo ilustrado, encontraron en Don Manuel Bausá el eco que correspondía a sus antecedentes, si bien fueron graves los peligros que se presentaron como rémora de su decisión; Bausá tomó parte en la campaña de Portugal, señaladamente en la acción de Gorbea; y sometido aquel reino al orden acordado en la Cuádruple Alianza, y alejado por entonces Don Carlos del suelo peninsular, hubo dicho gefe de trasladarse al nuevo terreno en que había aquel an ……………………………..a la campaña de Navarra contra sus………………………..ascendió el 11 de marzo a teniente coronel mayor y el 7 de junio a coronel vivo y efectivo, se hallo el23 de agosto en la acción del puerto de Olazagoitia, el 31 en la de los altos de Larrainza, así como en la del puerto de Artaza, perteneciente a las Amezcuas. Bausá hubo de entregarse por el mes de setiembre, del mando de la 1ª brigada de la 1ª división del ejército de operaciones del Norte; y el 27 de octubre, derrotada que fue dicha división, dirigida por su comandante general, logró Bausá libertar de esta desgracia a los dos batallones de que se componía la brigada de que era gefe; sin embargo, quedó por segunda vez indefinido al espirar el propio octubre, formándosele causa en averiguación de la conducta que en aquella ocasión había observado.

1835.- Si el consejo de guerra que ha fallado favorablemente para Bausá aquel procedimiento no hubiera dejado ileso su buen nombre y reputación bien alcanzada, llenaría de un modo relevante dicho objeto, y ahora concurre a enaltecerlo el informe que el general en gefe del ejército del Norte Don Luis Fernández de Córdova elevó al gobierno con fecha 4 de octubre de 1835, cuyas textuales palabras son como sigue: “Elevo a manos de V. E. la adjunta instancia que hace a S. M. el coronel Don Manuel Bausá, en solicitud del grado de Brigadier a que le consideró acreedor el consejo de guerra de oficiales generales que ha fallado su causa en averiguación de su conducta en los campos de Alegría.- Además de la justificada sentencia del consejo, miro por mi mismo, como militar, acertada su conducta en aquellos sucesos; creyendo que con ella salvó los dos batallones que dirigía.—desempeñando a mi satisfacción el mando de las dos Riojas, que le he conferido, y apreciándolo como oficial bizarro, inteligente y activo, le considero acreedor a la gracia que solicita”.

Efectivamente, Bausá que continuó en su situación de excedente hasta el mes de agosto, a pesar de los laudables esfuerzos que apoyados por generales de crédito hizo para que se le diera colocación en la P. M. de cualquiera de las divisiones que operaba contra el enemigo, fue nombrado por dicho general en gefe comandante general de ambas Riojas, y Militar de Logroño, en calidad de interino; el informe inserto, es el testimonio más cumplido que puede ofrecerse de la acertada conducta que Bausá desplegó en el desempeño de dichos cargos.

1836.- Con fecha 12 de abril fue encomendado a Bausá por Real Orden, el desempeño de la citada comandancia general de las Riojas, con retención del empleo de Coronel del regimiento de infantería de Borbón a que había ascendido por Real despacho de 26 de marzo anterior; y el 4 de agosto se halló en la acción dada en las alturas de Bizcarte y Borda de Iñigo en Navarra. Ascendió Bausá a Brigadieres 18 de setiembre y se le nombró gefe de la 2ª brigada de la 1ª división; posteriormente lo fue de la 2ª, como se declaró en la orden general del ejército dada el 27 de octubre. Distinguiéndose el 27 de noviembre en la acción dada en los Vados de Castrejana; el 28 del mismo en la retirada del mismo punto, atacado por los enemigos; el 5 de diciembre en la Herandio; y la célebre noche y madrugada del 24, en las alturas del puente de Luchana, habiendo sido herido y contuso, aunque no de gravedad.

1837.- Pasó Don Manuel Bausá de cuartel a la ciudad de Sevilla; y mereciendo ser nombrado gobernador comandante general de la provincia de Málaga por Reales Ordenes de 4 de febrero y 5 de abril, tomó sin tardanza posesión de su nuevo destino; otra Real Orden fecha 28 de marzo, le confirió también el Gobierno Político de la propia demarcación.

En cumplimiento de tan importantes cargos fue sorprendido Don Manuel Bausá por la Real Orden de 13 de octubre en que se declaraba su separación de los mismos; la arbitrariedad agravó superabundantemente este disgusto, pues el capitán general del distrito de Granada Don Juan Palarea hizo trasladar a Bausá en clase de arrestado a la plaza de Cartagena, donde hubo de formársele causa; el consejo de guerra de oficiales generales la falló de alevosía; y en los propios términos fue aprobada por S. M. en 30 de abril de 1840, declarando violentos é ilegales aquellos procedimientos, sin que puedan perjudicar a Bausá en su buena opinión, servicios y carrera.

1838.- De cuartel en Cartagena.

1839.- Pasó en la misma situación a Granada, en virtud de Real Orden de 3 de junio. Nueva Real Orden fecha 22 de noviembre confirió a Don Manuel Bausá la comandancia general de la provincia de Toledo.

1840.- Subsistió de Comandante General en la expresada provincia de Toledo hasta el 13 de noviembre del año a que nos referimos, fecha en que hubo de pasar de cuartel a Madrid; en el propio punto continuó Bausá; y el 15 de Noviembre le fue concedido el sueldo de veinte mil reales de cuartel, comprendido en el cuadro de organización, disfrutándole hasta que la regencia provisional del reino, por Real Orden de 28 de diciembre, le nombró Gobernador Militar de la Plaza del Ferrol.

1841 y 1842.- Continuó de Gobernador Militar de la Plaza del Ferrol.

1843.- Por Real Orden de 27 de enero fue trasladado Bausá de Gobernador a la Plaza de Tuy. Nueva Real Orden fecha 6 de agosto, espedida por el gobierno provisional le nombró Comandante General de la provincia de Pontevedra, aunque no llegó a tomar posesión de su nuevo destino. Hizo en efecto renuncia, y le fue declarado su cuartel para la ciudad de Valladolid.

1844 a 1846.- Permaneció Bausá de cuartel en Valladolid.

1847.- Fue cambiado su cuartel a la Villa de Avilés en Asturias por Real Orden de 8 de agosto.

1848 a 1853.- Posteriormente fue trasladado a la ciudad de Oviedo, donde en la actualidad continua dedicado a la educación de sus hijos.

 

Para el debido esclarecimiento del Orden de ascensos y años de los servicios de que hemos dado una muestra en la presente biografía, cumple la traslación del siguiente estado que a golpe de vista los manifiesta.

 

Tiempo en que empezó a servir los empleos

EMPLEOSDIAMESAÑO
Cadete6Mayo1798
Porcionista noble en el colegio de San Telmo de Málaga4Junio1799
Subteniente de Bandera20Dic.1804
Subteniente de Compañía11Nov.1805
Teniente21Dic.1808
Teniente Efectivo23Dic.1808
Capitán15Marzo1810
Ayudante 2º del E. M.20Marzo1812
Sargento Mayor graduado de Teniente Coronel2Sept.1814
Grado de Coronel16Marzo1818
Comandante23Junio1818
Teniente Coronel Mayor11Marzo1834
Coronel Vivo de Infantería7Junio1834
Idem efectivo del regimiento infantería de Borbón26Marzo1836
Brigadier de Infantería18Sep.1836
Gobernador y Comandante General de Málaga4Feb.1837
Comandante General de la provincia de Toledo29Nov.1839
Gobernador de la plaza del Ferrol28Dic.1840
Gobernador de Tuy27Enero1843
De Cuartel Agosto1843

Estos son especificados y reunidos, los hechos del Brigadier de Infantería Don Manuel Bausá, cuyas condecoraciones revelan así la entidad de la significación, como de su número; adornan efectivamente su pecho, por clasificación de años, las siguientes Cruces:

Por lo tanto, el lugar que el Brigadier Don Manuel Bausá y Ortiz ocupa en la elevada clase a que pertenece, es a no dudarlo de los más dignos e importantes; contando una larga serie de años de servicio, que con los abonos de campaña por las diferentes guerras que en ambos mundos hubo de concurrir, ascienden hasta fin de 1853 al número de 71 años y 10 meses; esta cifra merece ser considerada como un dato relevante en la biografía de un Brigadier tan Benemérito, digno de la consideración de S. M. la Reina y de la Patria.

Tiempo que ha que sirve, y cuanto en cada uno

EMPLEOSAñosMesesDías
De Cadete y Colegial Noble6715
De Subteniente4""
De Teniente4224
De Capitán y Ayudante 2º de E. M.4518
De Sargento Mayor graduado de Teniente Coronel3614
De Coronel1861
De Brigadier y Gobernador614 
De Cuartel hasta 31 diciembre de 185394 

Deferencia de su descendiente D. Luis Felipe Bausá