
Jaume Más, de Mallorca, nos presenta un monumento singular, ya que rinde tributo a las fuerzas francesas. Éste es su relato:
Se encuentra en Cabrera, una pequeña isla del archipielago balear, a la que fueron enviados miles de soldados franceses capturados en la batalla de Bailén en un número no concretado, ya que aún no he localizado dos libros que den la misma cifra; allí pasaron 5 años, al final de los cuales sólo sobrevivieron unos 3.000, de los 9.000 que llegaron a pasar por la isla. Unos años después de su salida, el Príncipe de Joinville mandó construir un monumento, un obelisco, en memoria de los franceses muertos en Cabrera.
Cabrera y el conjunto de los islotes que la rodea es Parque Nacional desde 1991