LUIGI MAZZUCHELLI, UN GENERAL ITALIANO EN EL SITIO DE GIRONA DE 1809
Por Narcís Gascons i Clarió, Miembro del Centre d'Estudis Selvatans
Publicado en "Revista de Girona", núm. 213 (2002)

General Mazzuchelli

Si bien el periodo napoleónico conmocionó a toda Europa, su influencia fue diversa. En España, y especialmente en Cataluña, representó el inicio de una larga guerra llena de sufrimiento para la población. Los franceses intentaron sustituir a los Borbones por José Bonaparte, pero hallaron muy poca colaboración. En cambio, en la península italiana, la revolución gozó de mejor acogida: los múltiples príncipes fueron expulsados y en el Norte se constituyó el reino de Italia, con capital en Milán, que en cierta forma sería el precursor de la unidad que tiempo después trajo el Risorgimento. El joven conde bresciano Luigi Mazzuchelli, recién abandonados los estudios, se había unido a los revolucionarios en 1797 y con ellos había empezado la carrera militar.

La presencia de tropas italianas en España

En Enero de 1808 la división italiana del general Lecchi entró en España junto a las tropas francesas para iniciar la invasión de la península. Esta división participó en la ocupación de Barcelona y en los primeros actos bélicos en nuestras tierras. En Septiembre del mismo año, vistas las dificultades que los franceses tenían para controlar el territorio, una segunda división a las órdenes del general Domenico Pino pasó los Pirineos por la Jonquera. Constaba de cerca de 8.000 efectivos e incluía, con el grado de general de brigada, a Luigi Mazzuchelli.

Inmediatamente después de su llegada, la división Pino intervino en el asedio de Roses. Los italianos ocuparon parte de la retaguardia para evitar el socorro de la plaza y el sector Norte, cerca de la villa y del fuerte de la Trinidad. Fracasaron en el asalto a dicho fuerte, pero ello no impidió la capitulación de Roses en Diciembre. A continuación, las tropas se dirigieron hacia Barcelona, a donde llegaron después de derrotar al general Redinng en Llinars del Vallés. La división, situada cerca de Barcelona, intervino en diversas acciones en aquella zona hasta que tomó la dirección de Vic en Abril de 1809. Durante esta marcha fue hostilizada duramente por lo que, en revancha, Caldes de Montbui fue saqueada e incendiada. Cuando llegaron a Vic, encontraron la ciudad evacuada. Desde allí el general Saint-Cyr realizó los preparativos del sitio de Girona.

El sitio de Girona
General Domenico Pino
General Domenico Pino

Los franceses penetraron en la llanura de la Selva en Junio de 1809, Saint-Cyr acampó en Caldes, Pino en Llagostera y Mazzuchelli en vidreres, donde se quedó hasta el 29 de Agosto, en que se estrechó el cerco de Girona. Según el archivo parroquial de Vidreres y el de Can Mundet, Mazzuchelli  encontró Vidreres abandonado y se alojó en Can Mazó con su estado mayor. Su misión consistía en interceptar los intentos españoles de socorrer a Girona desde Hostalric. Después de capturar al párroco de Vidreres y al sacristán de Caldes en los bosques de Caulés, los acogió en sus aposentos y los trató con dignidad.

Desde estas posiciones las tropas italianas ejecutaron las ocupaciones de Sant Feliu de Guíxols, Palamós, Tossa y Begur. A principios de Septiembre avanzaron hacia Girona para unirse al cuerpo de asedio. Los italianos bloqueaban la ciudad por el Sur: Pino controlaba Cassá, Montilivi, Palau, Santa Eugenia y SALT, y Mazzuchelli tenía el cuartel general en la Casa Cuadrada de Palau (Mas Barril), que fortificó con lunetas y baterías. La primera intervención de las tropas italianas fue un fracaso, al no poder impedir que el convoy del general García Conde se evadiera de la ciudad. Sin embargo, después de este episodio, los italianos llevaron a cabo importantes hechos de armas. El 6 de Septiembre Mazzuchelli asaltó el santuario de Els Angels. Los italianos fueron sorprendidos por un ardid de la tropa al mando de Llauder, lo que provocó un asalto sin cuartel con la consiguiente masacre de todos los defensores que no pudieron huir. El santuario quedó en ruinas.

Casa Barril
Casa Cuadrada de Palau (Mas Barril)

El 19 de Septiembre, el día del gran asalto contra Girona, Pino y Mazzuchelli se emplearon en ataques de diversión para distraer a los defensores del grueso del ataque. Pero el 26  fueron capaces de desbaratar a la columna con que O’Donnell intentaba socorrer a Girona. El 21-22 de Octubre Pino capturó los almacenes que los españoles tenían en La Bisbal. Mientras continuaba el bloqueo de Girona, entre el 6 y el 8 de Noviembre, los italianos se dirigieron a Hostalric con el objetivo de impedir cualquier nuevo intento de socorro a Girona. El resultado de la expedición fue el asalto de la villa, con el correspondiente saqueo y la posterior quema de Maçanes. El humo del incendio se veía desde Girona. Después de estos hechos, Pino propuso lanzar nuevos ataques contra Girona; pero el mariscal Augereau estaba decidido a rendir la ciudad por el bloqueo. Por lo tanto, la intervención se limitó al ataque de las defensas del barrio de Marina (calle del Carme) y a la toma por asalto del reducto de la Ciudad (otra vez pasando a cuchillo a los defensores). Algunos días más tarde, el 10 de Diciembre, Girona se rendía.

Los retratos de Luigi y Federico Mazzuchelli
Federico Mazzuchelli
Federico Mazzuchelli

El retrato que el general Mazzuchelli encargó para recordar su participación en el sitio de Girona es del pintor Luigi Basiletti. El general está representado de uniforme, luciendo al pecho las condecoraciones de la Legión de Honor y de la Orden de la Corona de Hierro. Está sentado sobre un bloque de piedra con la inscripción “L. MAZUCHELLI / A / GIRONNA”. A su espalda se ve la ciudad de Girona al pie de las Gavarre. Se distinguen claramente tres de los cinco castillos o fuertes que la defendían: Montjuich, Condestable, Reina Ana y Capuchinos. La vista de la ciudad está tomada desde el llano y se identifica bien la catedral con los contrafuertes y los grandes vitrales de la nave. Es posible que detrás se vea la desaparecida torre Gironella. Curiosamente, no se ven ni el campanario de la catedral ni el de Sant Feliu; esto indicaría que el pintor que el pintor trabajo a partir de algún esbozo o mapa militar. En el llano se vea a unos jinetes y, más cerca de la ciudad, una batería de cañones apuntando.

Con el índice de la mano izquierda el general señala la ciudad sitiada, pero su rostro está vuelto en sentido opuesto. Es probable que este retrato hiciera pareja con el de su hijo Federico, un nuño de ocho años que murió en Brescia mientras su padre entraba en Cataluña con las tropas. En el retrato, del mismo autor, Federico sostiene una carta de su padre fechada en La Jonquera el 15 de Octubre de 1808,que contiene consejos y recuerdos para un hijo de Mazzuchelli ya no volvería a ver.

Después de la rendición de Girona

El general Pino fue el encargado de llevar las nueve banderas capturadas en Girona a los pies del trono del Emperador. Así, partió para Francia y después a Italia, donde le esperaba su mujer. Esta, propietaria del palacio que actualmente es el magnífico hotel Villa d’Este en el lago Como, para conmemorar las gestas de su marido hizo construir unos castillos de fantasía llamados i fortilizi que todavía hoy se pueden admirar. El general organizó una fiesta en que se simuló la defensa y conquista de estas fortificaciones por los alumnos de una academia militar. Aunque más tarde volvió a Cataluña para asumir el gobierno de Barcelona, Pino permaneció allí poco tiempo.

Participó en la campaña de Rusia y después en la defensa del reino de Italia contra las tropas austriacas. Fue quien rigió en Milán el traspaso de la ciudad del poder napoleónico al austriaco y acabó sus días en el retiro de Cernobbio, cerca del palacio que había vendido a ña princesa Carolina de Brunswick.

Torre del Frares
Torre del Frares

En cambio, Mazzuchelli continuó en España. A inicios de 1810 se encargaba del bloqueo de Hostalric. La villa fue de nuevo asaltada el 18-19 de Enero, y fue tomada la torre del Frares. Augereau ordenó la voladura de la torre, pero el capitán Bacán, el ingeniero encargado de operación y posterior cronista de las campañas de los italianos en España, cuenta que Mazzuchelli se resistía a destruir completamente un edificio militar tan majestuoso. Así consiguió que la voladura se redujera a inutilizar el nivel superior de la torre, tal como se puede ver actualmente, en vez de derribarla volando la base. Varias veces Bacán destaca que la actitud de Mazzuchelli era la de evitar los excesos de las tropas. Evidentemente, estas intenciones estaban condenadas al fracaso. Los soldados napoleónicos se hacían temer, pero a la vez tenían que sospechar de todo si no querían caer en manos de una población hostil. Ni siquiera podían separarse tranquilos del campamento para realizar las necesidades básicas. Tras un periodo lejos de Hostalric, Mazzuchelli regresó y asistió a la captura del castillo después del intento de evasión de la guarnición el 12-13 de Mayo.

Mazzuchelli abandonó por un tiempo la campaña, pero en Octubre regresó desde Italia en la división Severoli, que entró en la península por Navarra y que, después de enfrentarse a Mina se dirigió hacia Aragón. Mazzuchelli luchó contra caudillos guerrilleros como Durán y El Empecinado. Fue el encargado de ocupar y volar las fortificaciones de Molina de Aragón. Más tarde se unió a las tropas del general Suchet que estaban sitiando Valencia. Cuando esta cayó el 9 de Enero de 1811, se quedó en ella con el cargo de gobernador militar. Durante este periodo tuvo lugar la captura y ejecución del guerrillero Joseph Romeo, razón por la cual Mazzuchelli aparece como personaje en la novela ¡Por la Patria! Del joven Blasco Ibáñez. El autor también presenta a Mazzuchelli como una persona dialogante que intenta atraerse la voluntad del guerrillero antes de condenarlo a muerte.

El general abandonó España al terminar la ocupación napoleónica y regresó a Italia, donde se puso al servicio del imperio austriaco. En 1830 ascendió hasta el consejo áulico del emperador. Su último destino militar fue el gobierno de la plaza de Mantua (una de las ciudades del famoso Cuadrilátero defensivo italiano). Murió en Viena en 1868.

Por Narcís Gascons i Clarió
Miembro del Centre d'Estudis Selvatans
Publicado en "Revista de Girona", núm. 213 (2002)