MELCHOR DÍAZ DE LA ROCHA: El alcalde de Santé contra los franceses
Xoan Ramiro Cuba Rodríguez, en Suplemento del núm. 38 del Boletín informativo "LUCUS", pp. 1, 39-42. Lugo, Diputación Provincial

Aportación de Ismarro de la Rocha, quien lo tradujo del idioma original en gallego

Galicia frente al invasor francés


Ayto. Trabada

En los primero días de enero de 1809 se inicia la gran invasión francesa sobre Galicia. Según Barreiro Fernández [1], el propio Napoleón trazó los planes de la operación desde Astorga, ciudad que abandonaría el día 3, fecha en la que regresa a Francia para atender graves asuntos de Estado.

Comienza ahí también el capítulo que acabaría con la expulsión de las tropas galas. Son muchos los gallegos que se levantan en armas contra la invasión respondiendo a los llamamientos y proclamas que por medio de los periódicos, hojas sueltas, poesías (véase el fragmento del romance citado), incitando a la acción contra el Ejército francés.

“Se inicia así una epopeya, la epopeya de un pueblo que se levanta en armas contra el Ejército más organizado del mundo, contra el emperador al que se someten reyes y príncipes. Los púlpitos se convierten en tribuna política, los confesionarios sirven para transmitir consignas, avisos y partes de guerra, bajo los manteles del altar se esconden los fusiles, y las blancas manos delas monjas preparan escapularios para los que tienen que morir, pero también cartuchos para los que tienen que matar. Nunca Galicia volvió a repetir una epopeya como aquella, ni la historia pudo documentar tal derroche de ilusión, generosidad y heroísmo...” [2]

La provincia de Lugo no quedó al margen de estas decisivas acciones. En la abundante bibliografía que generó la Guerra de Independencia en Galicia, se recogen con detalle los distintos episodios de resistencia en tierras de Lugo, iniciada ya en los primeros compases del invasión en las montanas del Cebrero y continuadas de inmediato en la zona Norte de la provincia.

Un Alcalde guerrillero

Precisamente allí, al Norte de la provincia, en el actual ayuntamiento de Trabada, surge la decisiva figura de don Melchor Díaz de la Rocha. Era este personaje “... hijodalgo notorio, de sangre, de poner y quitar por línea de varón...” [3], Alcalde Mayor de Sante cuando llegan a Ribadeo el 25 de enero de 1809 los soldados de Napoleón.

La gesta de Díaz de la Rocha y los labradores trabadenses es recogida por Pardo de Andrade en “Los guerrilleros gallegos...” [4], siguiendo testimonios directos de las personas que vivieron los hechos. A partir de ahí todos los historiadores que trataron de la invasión francesa en Galicia, se hacen eco de los hechos protagonizados por el que fue sin duda el más ilustre hijo de Sante y de Trabada.

Ribadeo constituye su Junta Municipal de Defensa en junio de 1809, sin contar con otra guarnición militar que la compuesta por un Subteniente y 25 soldados. La invasión napoleónica de Ribadeo se produce sin oposición-salvo algún hecho aislado- el día 25 de enero de 1809. Al día siguiente de entrar en Mondoñedo, el general francés François M. Fournier destaca 50 hombres a Ribadeo, “... los que a su llegada exigieron de todas las aldeas de alrededor, pan, carne, vino, huevos, paja, cebada y leña en cantidad que si se calculase su número por el de raciones, sería inconsecuencia negar que 2.000 componían aquella partida...” [5]

Ante tales acontecimientos reacciona de inmediato el Alcalde de Sante, que convoca a los vecinos de Balboa, Sante y Vidal (Trabada), Cogela, Cedofeita y Vilaosende (Ribadeo), persuadiéndolos de que deben de negarse a contribuir las raciones que los franceses exigían, y armarse dispuestos a defender el país y rechazar las fuerzas enemigas.

La respuesta de los vecinos no se hizo esperar. El día 29, Díaz de la Rocha tiene a sus órdenes una partida de guerrilleros formada por 200 o 300 paisanos (hay diversas versiones en cuanto al número), que armados con escopetas, hoces, chuzos y herramientas agrícolas, se reunieron para defender el camino de Nuestra Señora de la Puente, cerca de Arante, cortándole el paso a Fournier que regresaba con sus tropas de Ribadeo a Mondoñedo.

Entablose el combate y los labriegos de Díaz de la Rocha derrotaron a los soldados de Fournier. Las escaramuzas se sucedieron en las siguientes jornadas. El día 26 los franceses acometieron por la derecha en Quintalonga, Vilosende, siendo rechazados por los guerrilleros trabadenses.

El día 31 se produjo el choque más fuerte en el camino del Puente, según Amor Meilán, en el murieron 19 soldados franceses y los heridos fueron numerosos.

Barreiro Fernández, siguiendo relaciones de la época señala como balance final de los enfrentamientos, o cifra global de sesenta soldados franceses muertos y 25 caballos.

Fournier ante el cariz de los acontecimientos se vio en la obligación de evacuar la comarca de Ribadeo y replegarse a Mondoñedo para esperar refuerzos de Lugo y Ferrol. Cuando Fournier recibió estos refuerzos, la partida de Díaz de la Rocha decidió abandonar la defensa, entrando por fin los franceses definitivamente en Ribadeo; aunque recelosos de la posibilidad de que los sublevados volviesen a reagruparse, decidieron evacuar la zona en breves días.

A pesar del éxito inicial de la inteligente y breve campaña militar emprendida por Díaz de la Rocha, esta no tuvo la necesaria continuación en la comarca del Eo. En un primer momento sirvió para que los vecinos de la comarca se aprestasen a defender contra el invasor sus familias y haciendas; pero las discordias surgidas en la Junta de Asturias, la pusilanimidad de las de Ribadeo y Mondoñedo; en definitiva, la falta de apoyo por parte de las autoridades encargadas de la defensa, llevó al Alcalde de Sante al abandono de la lucha.

Una vez consumada la invasión de Ribadeo, Díaz de la Rocha acompañado de un hermano suyo, se refugió en La Coruña, donde permaneció ignorado, residiendo allí aun tiempo después de la evacuación de Galicia por las tropas galas.

Don Melchor Joseph Díaz de la Rocha y Saavedra, Alcalde Mayor de Sante, “... hombre muy culto y docto y bien dotado en lo natural y sobrenatural, de carácter enérgico, fuerte y vigoroso, imperativo y dominante, según tradición de los que llegaron a conocerle” [6]; murió a edad avanzada en su parroquia natal, en la casa y lugar de Santarredeiro, el veinte de enero de 1839.

Dedicaros todos a imitar a los inimitables Gallegos...”

Esta fue la gesta de Díaz de la Rocha y de los campesinos de Trabada y Ribadeo, una de las muchas que protagonizó el pueblo gallego en la llamada Guerra de la Independencia. Hechos como este permitieron la rápida expulsión del ejército napoleónico del territorio de Galicia.

El 30 de junio de 1809-aun no habían transcurrido seis meses de su entrada en Galicia-los franceses al mando del Mariscal Ney llegaron a Astorga en retirada.

La Junta Suprema Central de Aranjuez felicita al pueblo gallego por su heroísmo y sacrificio en la lucha: “Sois, pues ya libres ¡Oh! Pueblo de Galicia y la patria, al pronunciarlo borra con lágrimas de admiración y de ternura las voces dolorosas con que se quejó de vosotros en otro tiempo.” [7]

Pero ya libre de franceses el suelo gallego, en julio de 1809, el Ejército gallego se concentra en Astorga y parte hacia otras tierras a contribuir a la total expulsión de los franceses de España.

La decisiva participación gallega en la definitiva batalla de San Marcia, hizo exclamar al General Wellington: “Españoles: dedicaos todos a imitar a los inimitables gallegos; distinguidos sean hasta el fin de los siglos por haber llegado en su denuedo a donde nadie llegó” [8]

 


[1] BARREIRO FERNÁNDEZ, Xosé R.: Historia contemporánea de Galicia. Vol. I., CEdit. Gamma, 1982.

[2] BARREIRO FERNÁNDEZ, Xosé R., o. c

[3] REIGOSA PEDROSA, Pedro: Trabada y su comarca. Oviedo, 1984, 2ª edic.

[4] PARDO DE ANDRADE, M.: Los guerrilleros gallegos. Tomo I. La Coruña, La Voz de Galicia, 1892.

[5] AMOR MEILÁN, Manuel: Provincia de Lugo, en Geografía General del Reino de Galicia, dirigida por Carreras Candi. Barcelona, .

[6] REIGOSA PEDROSA, Pedro: o. c.

[7] GONZÁLEZPÉREZ, Emilio: El águila desplumada. Vigo. Edic. Castrelos, 1977, pág.

[8] GONZÁLEZ LÓPEZ, Emilio: o. c.

 

Xoan Ramiro Cuba Rodríguez